Según el relato de los empleados del local, a eso de las 10:00 horas, uno de los sujetos entró al lugar haciéndose pasar por un cliente que quería comprar divisas extranjeras, momento en el que aparecieron otros tres antisociales.
Luego de amenazar a la cajera y maniatarla, hicieron los mismo con los otros dependientes del negocio e Exchange, y procedieron a usar una llave cuyo origen se desconoce y que les permitió sacar de la caja fuerte una suma cercana a los $20 millones.
Al momento de la huida los ladrones se llevaron también el registro de la cámara que captó el asalto, lo que dificulta más su ubicación, debiendo recurrir a las que estaban en el exterior.
El alcalde Joaquín Lavín calificó el hecho como un “robo sofisticado” por la forma en que los realizaron sin violentar cerraduras ni claves.