Las nuevas pericias para identificar rastros de ADN, solicitadas por la defensa de Nicolás Zepeda, no arrojaron resultados concluyentes. Así lo informó este viernes el tribunal que lo juzga en Francia por el asesinato de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki en 2016.
En ese contexto, el tribunal de Lyon debe determinar antes del 26 de marzo si Zepeda mató a Kurosaki. Según la acusación, el crimen habría ocurrido en diciembre de 2016 en la habitación 106 de una residencia universitaria en Besanzón.
El imputado ya había sido condenado en 2022 y 2023 a 28 años de prisión por asesinato premeditado. Sin embargo, la Corte de Casación francesa ordenó repetir el último juicio debido a irregularidades en el proceso.
Al inicio de este nuevo juicio en apelación, la defensa solicitó diligencias adicionales. En particular, los abogados Sylvain Cormier y Robin Binsard pidieron nuevas pruebas al presidente del tribunal, Éric Chalbos.
El magistrado solo autorizó una diligencia específica: intentar identificar dos muestras de ADN halladas en la habitación de la víctima. Estas evidencias eran consideradas relevantes para la defensa.
Los abogados calificaron como “Crucial” la identificación de uno de los rastros, encontrado en una almohada. Según la acusación, ese objeto habría sido utilizado para asfixiar a la joven de 21 años.
Resultados de las pericias de ADN
El tribunal informó que las nuevas pericias no permitieron identificar a los posibles involucrados. De esta forma, los análisis no aportaron antecedentes concluyentes para el caso.
En detalle, el ADN hallado en la almohada era parcial, lo que impidió su verificación en registros genéticos. Por ello, no se pudo establecer coincidencia con bases de datos oficiales.
Asimismo, la segunda muestra sí fue comparada en el registro nacional de huellas genéticas. No obstante, tampoco permitió identificar a una persona, según explicó el magistrado.
Por su parte, Nicolás Zepeda, de 35 años, continúa negando su responsabilidad en la muerte de Narumi Kurosaki. Sin embargo, durante el interrogatorio del jueves reconoció haber mentido en distintos momentos de la investigación.
Finalmente, el acusado permanece en prisión preventiva desde su extradición desde Chile en julio de 2020. El proceso judicial sigue en curso mientras el tribunal analiza los antecedentes.