Al menos 538 personas han muerto debido a las colosales inundaciones repentinas que azotaron Nepal a principios de esta semana, según informó este viernes la autoridad nepalí de gestión de desastres.
El balance de víctimas podría seguir aumentando. Otras 1.300 personas permanecen desaparecidas y los equipos de emergencia todavía no han conseguido acceder a algunas zonas remotas, de acuerdo a CNN.
Nepal y China reanudaron las operaciones de rescate en las áreas afectadas por las inundaciones. Las labores habían sido suspendidas temporalmente ante el riesgo de una nueva emergencia.
La pausa respondió al temor de que un lago formado por una barrera natural pudiera desencadenar otra riada y poner en peligro a los equipos desplegados.
En tanto, los científicos continúan trabajando para determinar con precisión qué provocó el desastre que golpeó la región.
Un nuevo registro audiovisual mostró el sector donde una gran porción de un glaciar se desprendió. Posteriormente, la masa de hielo se precipitó hacia el río ubicado debajo.
Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y rescate, mientras el elevado número de desaparecidos hace prever que la cifra de fallecidos podría aumentar.