La ONG Foro Penal informó que más de 500 presos políticos han sido excarcelados en Venezuela en el marco de la amnistía aprobada la semana pasada por la Asamblea Nacional e impulsada por el gobierno de la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez.
“Desde la semana pasada se han liberado un total de 568 presos, entre ellos 505 hombres y 63 mujeres, de los cuales 386 son civiles y otros 182 militares. En total, se trata de 567 adultos y un adolescente”, tal como informó la organización en un mensaje difundido en redes sociales.
Añadió que 52 de ellos tienen nacionalidad extranjera y detalló que las detenciones “por motivos políticos” ascienden a 18.944 desde 2014, año en que se produjeron grandes protestas contra el gobierno venezolano y en las que el opositor Leopoldo López se erigió en símbolo de la disidencia después de ser detenido y acusado de instigar a las movilizaciones. López terminó siendo condenado a 13 años y nueve meses de cárcel.
Tras estas protestas -que se saldaron con 43 fallecidos-, se inició un primer intento de diálogo entre el gobierno y la oposición.
El acercamiento se dio por roto poco después, ya con la calle apenas movilizada y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) evidenciando sus divisiones.
El presidente de la Comisión Especial de la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, dijo que una semana después de la aprobación de la Ley de Amnistía se han recibido 7.461 solicitudes de excarcelación.
Según sus cálculos, esto ha llevado a la liberación “plena” un total de 4.151 personas, de las cuales 217 habían sido privadas de libertad y otras 3.934 se encontraban sometidas a medidas cautelares.
La amnistía “no ampara delitos futuros”
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, advirtió de que la amnistía “no ampara delitos futuros” y destacó que esta medida es una oportunidad para “la convivencia democrática”. Asimismo, instó a “mantener el camino electoral como rumbo institucional”.
Durante su programa “Con el Mazo Dando”, afirmó que la ley no debe interpretarse como un permiso para “cometer crímenes”. “No estoy amenazando, estoy haciendo un favor para evitar confusiones y fomentar un clima político más estable”, indicó.
A su juicio, la política de reconciliación “debe estar acompañada de responsabilidad y control para evitar que episodios de violencia o golpes de Estado se repitan”. En este sentido, ha recordado las experiencias pasadas relacionadas con procesos de amnistía e indultos, donde algunos beneficiarios continuaron con acciones que “desestabilizaron” contra el Estado.