Estados Unidos lanzó ataques militares limitados contra la isla iraní de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz, mientras ambos países mantienen conversaciones indirectas para evitar una nueva escalada del conflicto.
La operación fue reportada inicialmente por The Wall Street Journal y se produjo horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, destacara avances diplomáticos con Teherán.
Según el periódico, funcionarios estadounidenses calificaron los bombardeos como una operación de carácter defensivo. El objetivo habría sido reducir la capacidad de Irán para amenazar el tránsito marítimo comercial por el estrecho de Ormuz.
Por su parte, los medios estatales iraníes informaron sobre cinco explosiones consecutivas en la isla. Sin embargo, Washington no anunció públicamente la ofensiva.
La decisión de mantener la operación sin un anuncio oficial habría buscado evitar que fuera interpretada como el inicio de nuevas operaciones militares a gran escala.
Ataques en Qeshm ocurren durante negociaciones entre Estados Unidos e Irán
El episodio se produjo en medio de una semana de contactos diplomáticos entre Washington y Teherán, con la mediación de Qatar.
Ambos países mantienen diferencias sobre el control del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio internacional de petróleo. En ese contexto, Irán sostiene que las conversaciones podrían permitir la reapertura del paso marítimo en un plazo de dos días.
Además, el escenario diplomático convive con una creciente actividad militar en la región. Por ello, los ataques contra Qeshm vuelven a poner en evidencia la fragilidad de las negociaciones.
Irán advierte que está preparado para responder a Estados Unidos
En paralelo, el negociador jefe iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que su país está preparado para responder ante una nueva ofensiva estadounidense.
Durante un discurso ante el Parlamento, afirmó que Irán tiene el “dedo en el gatillo para combatir”. Asimismo, sostuvo que “ahora la pelota está en el campo de Estados Unidos para evitar una guerra”.
Qalibaf también advirtió sobre las consecuencias de una eventual nueva operación militar contra la República Islámica.
“Se enfrentará a un nuevo escenario de guerra y buscará una salida (del conflicto) aún más desesperadamente que ahora”, señaló.
El dirigente agregó que la respuesta iraní ante cualquier acción que considere una amenaza será imprevisible.
Líder supremo iraní ordenó responder ante amenazas de Estados Unidos e Israel
Las declaraciones de Qalibaf se produjeron después de que el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ordenara a las Fuerzas Armadas responder ante eventuales amenazas de Estados Unidos e Israel.
La instrucción fue entregada el sábado y estableció que la respuesta debía ser “inmediata, efectiva y sin límites geográficos”.
En tanto, la Guardia Revolucionaria informó sobre la captura de dos drones estadounidenses MQM-170 en el espacio aéreo al sur de Qeshm. Además, aseguró haber derribado un tercer aparato, un MQ-9, al este del estrecho de Ormuz.
Aunque Irán no confirmó los bombardeos estadounidenses contra su territorio, sí comunicó las operaciones contra los drones.
La situación mantiene la tensión en una región estratégica para el comercio energético mundial. Mientras continúan los contactos diplomáticos, las acciones militares y las advertencias de represalias mantienen abierto el riesgo de una nueva escalada.