Representantes de cinco países se reunieron en la Cancillería para abordar el fenómeno de la criminalidad. El encuentro fue encabezado por el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Francisco Pérez Mackenna.
La cita, denominada de alto nivel regional contra la Delincuencia Organizada Transnacional, contó con representantes de Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú.
El encuentro, que se desarrolló en el Salón O’Higgins de la Cancillería, reunió a los cancilleres y ministros de Seguridad e Interior de esos cinco países. Y constituye una de las iniciativas de cooperación regional más relevantes impulsadas por el actual gobierno en la materia.
Los participantes reconocieron que los esfuerzos de cada país, siendo relevantes y necesarios, no resultan suficientes por sí solos. Y deben complementarse con una respuesta regional más articulada, coordinada, sostenida y eficaz.
Una de las principales amenazas para la gobernanza
También admitieron que la delincuencia organizada transnacional se ha consolidado como una de las principales amenazas para la gobernanza, el bienestar y la estabilidad de nuestras sociedades. Afectando gravemente la seguridad de las personas, debilitando las instituciones. Comprometiendo las condiciones adecuadas para el desarrollo humano y erosionando la calidad de la democracia.
Se advirtió que las organizaciones delictivas operan sin respetar las fronteras, aprovechando diferencias normativas e institucionales. Y también que usan herramientas tecnológicas, plataformas virtuales, sistemas financieros y redes logísticas.
Los cinco países reafirmaron un compromiso de trabajo conjunto, con pleno respeto a la soberanía nacional y en conformidad con el derecho interno y los compromisos internacionales de cada parte.
Y se expresó la voluntad de los cinco países participantes -que dejaron abierta la posibilidad a más naciones al grupo- de traducir este compromiso en medidas operativas concretas, medibles y verificables. Que orienten la acción de las entidades técnicas y operativas competentes.
Grupo de Trabajo
En base a lo anterior, Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú se comprometieron a conformar un Grupo de Trabajo integrado por las entidades competentes de cada país. Con el mandato de elaborar un Plan de Acción Conjunto.
Ese Plan será para enfrentar la delincuencia organizada transnacional e implementar acciones concretas con resultados medibles y verificables, con arreglo a la legislación nacional e internacional aplicable. Y de conformidad con las competencias, recursos y marcos institucionales de cada Estado participante.
Dicho Plan será sometido a la aprobación de los ministros de Relaciones Exteriores y de los ministros de Seguridad de los estados participantes.
El Grupo de Trabajo funcionará como una instancia de coordinación técnico-operativa, con liderazgo rotatorio entre los países participantes, de manera anual y por orden alfabético. Su instalación y primera reunión deberá celebrarse dentro de los 90 días siguientes a la adopción del Compromiso Regional de Santiago.