Christa Pike permanece en estado crítico en un hospital de Tennessee, Estados Unidos, después de sobrevivir a dos intentos de ejecución mediante inyección letal.
La información fue entregada este jueves por sus abogados, Randy Spivey y Stephen Ferrell, quienes solicitaron que se conmute su sentencia de muerte, de acuerdo a Efe.
“No tenemos información precisa sobre su pronóstico ni sobre su estado de salud, sí sabemos que está viva”, señaló Spivey a la prensa.
Además, la defensa afirmó que no ha podido visitar a Pike en el hospital. La mujer de 50 años continúa recibiendo atención médica.
Abogado relata dificultades durante la ejecución
Spivey estuvo presente durante el procedimiento realizado el miércoles en Tennessee. Según relató, la administración de las sustancias se extendió durante aproximadamente una hora.
El abogado afirmó que se utilizaron al menos siete agujas para intentar administrar la inyección letal. También aseguró que una de ellas parecía doblada al momento de ser retirada del brazo de Pike.
“Lo de anoche me persigue”, declaró Spivey. “Lo de anoche no fue solo ineficiente; fue cruel y tortuoso”, agregó el abogado.
Asimismo, la defensa recordó que Pike había tenido problemas con sus venas y con extracciones de sangre. Según Spivey, esa situación era una de las razones por las que la condenada rechazaba la inyección letal.
Pike había solicitado otro método de ejecución
Los abogados señalaron que Pike había solicitado morir mediante un pelotón de fusilamiento integrado exclusivamente por mujeres.
Sin embargo, esa alternativa no está contemplada como método de ejecución en Tennessee.
“No era miedo a morir. Era miedo a una muerte prolongada, dolorosa y traumática, y eso fue lo que sucedió, solo que sin llegar a morir”, afirmó Spivey.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer. El crimen ocurrió cuando Pike tenía 18 años y Slemmer, 19.
Aunque otras dos personas participaron en el asesinato, Pike fue la única condenada a la pena capital.
Gobernador suspendió las ejecuciones en Tennessee
Tras sobrevivir a las dos dosis de inyección letal, Pike fue trasladada a un hospital. Casi 24 horas después del procedimiento, permanecía con vida y en estado crítico.
Por otra parte, Spivey aseguró que recibió un número de emergencia para comunicarse con la Corte Suprema de Tennessee en caso de que surgieran problemas durante la ejecución.
El abogado afirmó que llamó al número cuando el procedimiento presentó dificultades. Sin embargo, la llamada habría derivado en un buzón de voz, según informó NBC.
Tras lo ocurrido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones previstas para lo que queda de 2026.
Además, Lee solicitó una investigación sobre el procedimiento. La Fiscalía General del estado también manifestó su respaldo a la indagatoria.