Hay aromas que detienen el tiempo, como el del manjar de campo y el azúcar flor cubriendo un empolvado esponjoso. Sean las fiestas patrias o no, siempre es un buen momento para comer algo de la repostería clásica chilena.
Si te preguntas qué hacer en Santiago para escapar de la rutina y sumergirte en una experiencia gastronómica con historia, conoce estos cuatro locales imperdibles para disfrutar de los mejores postres y dulces tradicionales de la temporada.
El clásico indiscutido de Santiago
Dulcería Violeta
Con 60 años de trayectoria, Dulcería Violeta es una casa de repostería tradicional chilena que durante varios años funcionó en el sector de Los Leones y que actualmente se ubica en Avenida Las Condes 7327. Su propuesta se centra en recetas clásicas y en una elaboración artesanal.
El local se originó a partir de las recetas de la abuela de Violeta Bascuñán, fundadora y figura que da nombre a la dulcería. Hoy el negocio es administrado por su nieta, manteniendo una línea de trabajo basada en la tradición familiar.
Su oferta incluye una variedad de dulces chilenos como alfajores, milhojas, empolvados, príncipes, hojarascas, panqueques, bizcochuelos y chilenitos. A esto se suman merenguitos rellenos de manjar, lúcuma o huevo mol, además de tortas de masa de hoja, milhoja, panqueque y bizcochuelo.
Por su trayectoria, es una de las alternativas de qué hacer en Santiago para quienes buscan repostería tradicional chilena.
Qué hacer en Santiago si buscas la opción más accesible en el norte de la capital
Dulcería Montolín
Fundada en 1956, Dulcería Montolín surge a partir del proyecto familiar impulsado por doña Inés de Bustamante, quien buscó compartir y preservar la tradición dulcera de su familia. El nombre del local proviene de su primera ubicación, una casona situada en Providencia, específicamente en la calle Montolín, donde se elaboraron sus primeros productos.
Su oferta se compone de preparaciones clásicas de la repostería local. Destacan los alfajores betunados, empolvados y hojarascas, además de chilenitos y merenguitos en formatos para compartir o llevar.
Además de elaboraciones menos frecuentes, como gallinitas de manjar y bizcochuelos. En cuanto a tortas, Montolín trabaja variedades como mil hojas y panqueque naranja, orientadas tanto al consumo cotidiano como a celebraciones.
Actualmente, la dulcería cuenta con locales en distintas comunas de Santiago, entre ellas Vitacura (Luis Pasteur 6199 y Francisco de Aguirre 3546), Las Condes (Carlos Peña Otaegui 11900), Lo Barnechea (Camino Los Trapenses 2140), La Reina (Avenida Ossa 1139), Peñalolén (Altos del Parque Sur 5800) y en Chicureo (Avenida Padre Sergio Correa 15700).
Un clásico familiar en Providencia
Dulcería de la Fuente
En Roberto del Río 1650, en Providencia, se encuentra un refugio para los amantes de la repostería que parece detenido en el tiempo.Dulcería De la Fuente es el resultado de más de 50 años de experiencia manteniendo las recetas más nobles de la dulcería chilena.
Es, sin duda, una parada para quienes buscan qué hacer en Santiago y desean experimentar lo mejor de la pastelería chilena.
Sus alfajores y milhojas son generosos en relleno, mientras que sus empolvados destacan por una suavidad que solo se logra con ingredientes frescos y sin conservantes industriales. Además, de merengue italiano relleno de huevo mol o puré de lúcuma.
Además de los clásicos de siempre, como almendra-lúcuma, chocolate y naranja, junto a una selección de kuchenes y pies que mantienen ese toque de “cocina de abuela”.
Qué hacer en Santiago si quieres probar lo mejor de la repostería alemana
Pastelería Roggendorf
Con sedes en Concepción y Santiago, Roggendorf es una pastelería que lleva por más de 70 años con la tradición alemana.
Ubicada en Rosario Sur 95, Las Condes, con una gran variedad de postres, sean chocolates de autor, kuchenes y confites; tienen en su catálogo los típicos dulces chilenitos, empolvados y alfajores.
Ya sea en su casa matriz en O’Higgins o Los Carrera en Concepción, o en su moderno local de Las Condes, la experiencia Roggendorf es sinónimo de distinción. Su propuesta es ideal para quienes buscan qué hacer en Santiago y valoran la tradición alemana.