El gobierno de Paraguay tomó distancia de las declaraciones racistas de la senadora Celeste Amarilla contra Kylian Mbappé y aseguró que sus dichos no representan la postura oficial del país ni la de la ciudadanía paraguaya.
A través de un comunicado, el Ejecutivo rechazó las expresiones de la parlamentaria, afirmando que son “contrarias a los valores y principios que inspiran la convivencia pacífica y el respeto a la dignidad humana” que promueve Paraguay.
La polémica surgió luego de que Celeste Amarilla publicara una serie de mensajes ofensivos contra el delantero francés tras la eliminación de Paraguay en el Mundial. Entre otras descalificaciones, escribió: “Camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo… Bruto, no aprendió ni a escribir, en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escuchó eran chimpancés”.
Mbappé respondió con dureza y defendió al pueblo paraguayo. El atacante aseguró que la legisladora no representa a su país.
“Usted es una mujer despreciable e indigna de su cargo. No representa al Paraguay, ese país que ha exudado pasión y honor a lo largo de toda la competición”, contestó el capitán de la selección francesa.
Luego, agregó: “Nunca permitiré que personas como ella tengan la libertad de propagar su odio y su racismo por todo el mundo”.
Gobierno condena los dichos de la senadora
En su declaración oficial, el gobierno paraguayo enfatizó que las expresiones de Amarilla corresponden exclusivamente a una responsabilidad individual y no comprometen la posición institucional del Estado.
“El Paraguay es una República democrática regida por el principio de separación e independencia de los poderes del Estado y, en este contexto, las manifestaciones de la referida legisladora corresponden exclusivamente al ejercicio de su responsabilidad individual como integrante del Poder Legislativo y de ninguna manera representan la posición del Gobierno de la República del Paraguay ni del pueblo paraguayo”, señaló el comunicado, de acuerdo a Efe.
Además, el Ejecutivo reafirmó su compromiso con los derechos humanos y el combate a toda forma de discriminación, al tiempo que expresó su solidaridad con quienes pudieron sentirse afectados por las declaraciones y reiteró su respeto hacia el pueblo francés.