¿Buscas ideas para recorrer Valparaíso y Viña del Mar y disfrutar el litoral? Entre cerros, borde costero y espacios patrimoniales, las alternativas se multiplican y ofrecen panoramas para distintos tiempos y estilos de viaje.
Y para quienes quieran probar algo además de conocer las playas. Desde La Nación te compartimos una ruta de panoramas para moverte entre Valparaíso y Viña del Mar, combinando costa, patrimonio y actividades al aire libre, ideal para descubrir ambas ciudades
Recorre los patrimoniales cerro de Valparaíso
Cerro Alegre, Concepción y el Bellavista
Valparaíso se entiende desde lo alto de sus cerros, y algunos de los más representativos para comenzar el recorrido son Cerro Alegre y Cerro Concepción. Ambos sectores están unidos por escaleras centenarias y ascensores patrimoniales que forman parte esencial del paisaje urbano y de la vida cotidiana del puerto.
Esta zona de conservación histórica reúne hitos como la Iglesia Luterana de La Santa Cruz y el Club Alemán, además de una activa escena de cafés, restaurantes, hoteles boutiques y otros espacios culturales. El recorrido invita a caminar sin apuro y detenerse en miradores como los paseos Gervasoni y Yugoslavo, verdaderos balcones donde apreciar las hermosas vistas de la bahía.
Más al interior aparece Cerro Bellavista, un cerro más cultural que alberga la Casa Museo La Sebastiana – Pablo Neruda, junto a la Plaza de los Poetas y el Museo a Cielo Abierto. Un sector ideal para quienes buscan panoramas culturales en Valparaíso.
Un paseo por el parque en Viña del Mar
Parque Quinta Vergara
Creado a fines del siglo XIX, es la casa del Festival de Viña del Mar y a su vez un Monumento Nacional. Aquí podrás encontrar uno de los hitos patrimoniales de la Ciudad Jardín.
El parque cuenta con cerca de 35 hectáreas que se pueden recorrer entre esculturas, bustos, piletas y senderos, además del Palacio Vergara, cuya arquitectura de estilo neogótico destaca por sus arcos, balaustradas y una cuidada ornamentación exterior.
Funciona como museo y en su interior, los salones están decorados con molduras de yeso, finos pisos de parquet y muros revestidos con tapices bordados en oro y seda, acompañados por cortinajes y mobiliario de distintos estilos.
El Parque abiertos al público es un imperdible para quienes buscan qué hacer en Viña del Mar más allá de la playa.
Paseo en lancha por la bahía de Valparaíso
Muelle Prat
Si estás buscando qué hacer en Valparaíso y quieres ver la ciudad desde otra perspectiva, el paseo en lancha por la bahía es uno de esos panoramas simples pero memorables.
La experiencia comienza en el Muelle Prat, a pasos de la Plaza Sotomayor, y permite entender el puerto desde el agua, pasando frente a astilleros, muelles de carga y áreas donde conviven embarcaciones de trabajo con naves de gran tamaño y ver de cerca a los lobos marinos.
Con precios que rodean los $5,000 es un panorama excelente, además de que en el mismo puerto venden artesanías y está el acuario de Valparaíso para complementar la experiencia.
Un paseo por la laguna dentro de Viña
Laguna Sausalito
Ubicada en el centro de la ciudad, esta laguna que alguna vez fue fuente de agua para los viñedos de la ciudad jardín, hoy es un panorama gratuito al aire libre.
Aquí se puede hacer de todo un poco: observación de aves, paseos tranquilos junto a mascotas, contemplación de flora y fauna, o recorrer el espejo de agua en botes a pedales por sus casi 10 hectáreas.
Además, es posible rodearla por sus senderos, recorrer en bicicleta el cerro que bordea el lugar o visitar el Estadio Sausalito.
Se puede visitar toda la semana, siendo un panorama ideal para quiénes buscan qué hacer en Viña del Mar.
Pasear en bicicleta al borde costero de Viña
Desde el Reloj de Flores hasta el fin de la playa
El paseo por el borde costero permite avanzar junto al Océano Pacífico, disfrutando de vistas abiertas, brisa marina y algunos de los hitos más reconocibles de la ciudad, todo a un ritmo tranquilo y accesible.
El trayecto conecta puntos emblemáticos como Reloj de Flores, el sector de Castillo Wulff, la zona del casino y el Muelle Vergara, continuando hacia playas como Acapulco, El Sol y Reñaca. Es un recorrido ideal para quienes buscan que hacer en Viña del Mar, tanto para visitantes como para quienes quieren redescubrir la ciudad desde otra perspectiva.
Durante los domingos, además, se habilita la ciclovía recreativa, que cierra uno de los ejes del borde costero, desde el Reloj de Flores hasta el sector de Playa del Sol, permitiendo pedalear con mayor seguridad y disfrutar del paseo en familia, con amigos o incluso en solitario.
Y para los más entusiastas, es posible continuar por la costanera hasta Concón, completando un trayecto de aproximadamente 15 kilómetros.