10 Abril 2021 07:41
Home Columnistas Al maestro Francisco Javier Gil

Al maestro Francisco Javier Gil

Con sus siempre decidores gráficos - "una imagen dice más que mil palabras"- solía repetir, cautivó el interés de rectores y rectoras, de parlamentarios, puso en aprietos a las instituciones del Estado y logró, paso a paso, demostrar con cifras y evidencia estadística, que hay diferentes formas para medir el mérito académico, el Ránking es una de las más importantes, y que, consecuentemente, las políticas públicas y esfuerzos de las propias instituciones deben concentrarse en ir en apoyo de esos miles de jóvenes que, bajo las actuales condiciones, a pesar de su mérito, responsabilidad y esfuerzo, quedan fuera del sistema de educación superior.

Jorge Burgos, director general de vinculación de la Universidad Católica del Maule.

Francisco fue una de esas personas que en ningún caso pasaba desapercibida, pues, frente a las injusticias e inequidades de nuestro sistema de educación actual, nunca guardó silencio y supo remecer conciencias, aunar voluntades académicas y políticas y perseguir colectivamente objetivos que, por su transparencia, sentido social… y datos, resultaban muy difíciles de refutar.

Conocí a Francisco el 2012, siendo él profesor de un módulo del diplomado en Gestión de Instituciones de Educación Suprior en la PUC. Ahí nos compartió con generosidad los principios inspiradores y los importantes resultados obtenidos a la fecha por el programa Propedéutico en la Universidad de Santiago, nos habló sobre mérito e inclusión, sobre el rol ineludible que cada una de las personas que estamos en el mundo de la educación, docentes, académicos y profesionales, tenemos para ir en búsqueda de los talentos académicos, donde quiera que estén y apoyarlos en su proceso de crecimiento personal y profesional.

La pasión que transmitía me motivó a hacer todo lo posible para que, en esos años trabajando en otra institución, pudiésemos ser parte de cinco universidades en el piloto PACE a nivel nacional. Posterior a eso, compartí con él en la División de Educación Superior de Mineduc.  Ahí lideró el equipo a cargo de extender el PACE a todo el país. Con un empuje y amor increíble por lo que hacía, logró muchos avances, aunque también se llevó varias desilusiones… pues esperaba que este tipo de cambios en la sociedad, por su urgencia e impacto en la vida de miles de personas, fuesen más rápidos. 

Con sus siempre decidores gráficos – “una imagen dice más que mil palabras”– solía repetir, cautivó el interés de rectores y rectoras, de parlamentarios, puso en aprietos a las instituciones del Estado y logró, paso a paso, demostrar con cifras y evidencia estadística, que hay diferentes formas para medir el mérito académico, el Ránking es una de las más importantes, y que, consecuentemente, las políticas públicas y esfuerzos de las propias instituciones deben concentrarse en ir en apoyo de esos miles de jóvenes que, bajo las actuales condiciones, a pesar de su mérito, responsabilidad y esfuerzo, quedan fuera del sistema de educación superior.

A pesar de lo triste y doloroso de su partida, muchos debemos agradecer haberlo conocido, haber podido trabajar con él y aprender de él. Así mismo, miles de jóvenes en el país, deben saber que, en gran parte gracias al trabajo que él y muchas personas más en el país han hecho, han podido demostrar que, con las oportunidades, incentivos y políticas públicas correctas, pueden acceder a la educación superior y contribuir al desarrollo de una sociedad más justa e inclusiva.

Su legado nos deja una gran responsabilidad.

Jorge Burgos, director general de vinculación de la Universidad Católica del Maule.

- Anuncio -
60,798FansLike
7,030SeguidoresSeguir
337,280SeguidoresSeguir

Lo Más Leído