El equipo USAR (Urban Search and Rescue) de Bomberos de Chile logró rescatar con vida a Hernán Gil, vigilante que se encontraba atrapado desde el miércoles 24 de junio, cuando un doble sismo, de 7,2 y 7,5 de magnitud azotó Venezuela.
Hernán Gil fue rescatado la mañana de este jueves, tras ocho días bajo los escombros de un edificio en el estado de La Guaira (norte del país, aledaño a Caracas). Y una operación de salvamento de casi 72 horas.
Las labores de salvamento, lideradas por el equipo USAR de Bomberos de Chile, comenzaron formalmente a las 10:00 horas del lunes.
El hombre había quedado atrapado en la garita de vigilancia del edificio ubicado en la localidad de Catia La Mar donde trabajaba, consignó Emol.
Constante comunicación con la víctima
Desde entonces, el grupo de unos 100 rescatistas, entre ellos chilenos, estadounidenses, portugueses, costarricenses y salvadoreños, estuvo en constante comunicación con la víctima. Hidratándola y pasándole medicación.
El primer contacto con Gil por parte de equipos de salvamento se produjo el pasado domingo. Y, desde entonces, se había mantenido el contacto con él.
El vigilante se encontraba en “un paso subterráneo en una caseta de seguridad con 140 toneladas de escombros encima”, según dijo a EFE un vocero de la Cruz Roja de Costa Rica, involucrada también en el rescate. Este señaló que se había replanteado la estrategia y que se estaba “buscando un nuevo acceso”.
Según voluntarios de la Cruz Roja venezolana, Gil pudo preservar su vida gracias a la garita, que fue su escudo de protección.
Su esposa, Gusbimar González, estuvo frente al edificio desplomado desde el pasado jueves, un día después de los terremotos.
Tras los sismos de la semana pasada, a Venezuela han llegado entre 2.500 y 3.000 rescatistas extranjeros, según datos de la ONU, que coordina su actividad sobre el terreno.
En su último balance, el Ejecutivo venezolano indicó que unas 6.461 personas han sido rescatadas y al menos 2.295 fallecieron, mientras que 11.267 resultaron heridas.