Boletas y facturas por más de $8 mil millones que no fueron registrados en su oportunidad, por los hospitales, en su contabilidad de fin de año, fueron sólo algunas de las irregularidades descubiertas. Lo anterior, según Contraloría, habría sido una forma de esconder la deuda real de los recintos hospitalarios. Por otra parte, y cuando se les solicitó a los proveedores conciliar dicha información, se detectaron hasta comprobantes de pago supuestamente hechos por los hospitales, pero que los proveedores dicen no haber recibido.
Además, Bermúdez detalló que en algunos pabellones se utilizaron en horario institucional para la atención de pacientes del sector privado, sumándole a ello conflictos de interés en la contratación de sociedades médicas y la falta de priorización para atender a pacientes en lista de espera, que hasta podría abrir la puerta a coimas para ser atendido. Por todo lo anterior, se aprobó la conformación de una comisión investigadora por las listas de espera. De este modo, se continuarán con las indagatorias iniciadas por la comisión investigadora que se conformó el año pasado, pero que con el fin del período legislativo se tuvo que interrumpir.