Polémica causó en China una situación protagonizada por el magnate italiano de la moda, Brunello Cucinelli, ante las acusaciones de un contacto físico inapropiado con la actriz local, Liu Tao.
El hecho ocurrió durante el estreno de su documental en la ciudad de Shanghái, el pasado mes de octubre.
刘涛参加上海活动,与品牌创始人合影时,被对方紧抓手臂,几次挣脱未果,只能强颜欢笑。 事后网友发现,对方竟是意大利奢侈品牌 Brunello Cucinelli 的创始人。 https://t.co/TBTAXC8J8K
— 小马好 (@xiaomahao888) October 28, 2026
Según consignó Daily Mail, el multimillonario, de 73 años, tomó en reiteradas ocasiones la parte interna del brazo de Liu (48), mientras ambos posaban para los fotógrafos.
Asimismo, posteriormente habría puesto la mano en el centro de su pecho, recogió Radio Biobío.
🚨 Luxury brand billionaire Brunello Cucinelli is facing backlash after a disturbing video from a Shanghai event showed him touching Chinese actress Liu Tao’s breast. https://t.co/zNkXlxzVRf
— TheMovieNest (@TheMovieNest80) October 30, 2026
El video del momento se viralizó en redes sociales chinas, como Weibo, donde los usuarios apuntan a que el gesto fue inapropiado.
A su vez, medios chinos indicaron que la actriz giró el cuerpo de lado, al parecer para tomar distancia. Y pese a mantener la sonrisa durante la sesión, aseguraron que se habría retirado del lugar con un gesto tenso.
También, reportaron que Cucinelli supuestamente tomó del brazo a la actriz china Chen Duling, le habría rodeado la cintura y la tocó con el pretexto de arreglarle el borde del vestido. Esto se suma a un hecho similar ocurrido en septiembre, con la actriz surcoreana Kim You-jung, embajadora de su marca.
“Cruzó claramente la línea”
Frente a esto, el medio estatal chino, The Paper, afirmó en un editorial que el magnate “cruzó claramente la línea” con las actrices.
Además, de acuerdo a la citada emisora, el medio chino planteó que las diferencias culturales no deben usarse como escudo ante denuncias de acoso sexual.
En el texto, señalaron que ningún estatus social permite situarse por encima de los estándares éticos básicos. Y agregaron que quienes deben disculparse no son las víctimas, pues ellas intentaron evitarlo manteniendo distancia.