El chileno Nicolás Zepeda volverá a enfrentar a la justicia francesa, más de un año después de que fuera anulada la sentencia que lo condenaba a 28 años de cárcel. La decisión fue tomada por el Tribunal de Casación. Esa instancia dejó sin efecto el fallo anterior por el asesinato de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki en 2016.
Zepeda volverá a sentarse en el banquillo de los acusados durante la repetición del juicio en apelación. El proceso comenzará este martes en la ciudad de Lyon. Esta nueva instancia judicial abre otra oportunidad para que el chileno intente demostrar su inocencia.
Será la tercera vez que Zepeda enfrente a la justicia francesa por este caso. El acusado ya recibió dos condenas de 28 años de cárcel por asesinato premeditado. La última fue dictada en diciembre de 2023. Sus abogados recurrieron al Supremo francés por supuestos “defectos” en el proceso.
El Tribunal de Casación detectó irregularidades en la investigación. Según el fallo, uno de los investigadores añadió nuevos elementos al expediente. Esa información no fue comunicada oportunamente al tribunal ni a las partes del proceso.
Por esta razón, la máxima instancia judicial francesa ordenó repetir el juicio en apelación. Además, resolvió que el nuevo proceso se realizara en otra sede. Por ello, el caso será revisado esta vez en la ciudad de Lyon.
Para la familia de Zepeda y su defensa, el nuevo juicio representa otra oportunidad de demostrar su inocencia. El chileno, hoy de 34 años, siempre ha negado haber cometido el crimen. Esto ocurre pese al conjunto de antecedentes presentados por la fiscalía en su contra.
Antecedentes del caso
La desaparición de Narumi Kurosaki ocurrió cuando la estudiante tenía 21 años. La joven fue vista por última vez la noche del 4 al 5 de diciembre de 2016. Ese encuentro ocurrió en su habitación de una residencia universitaria en Besanzón. En ese momento se reunió con Zepeda.
El cuerpo de Kurosaki nunca fue encontrado. Sin embargo, la fiscalía presentó varios indicios contra el chileno durante los juicios anteriores. Entre ellos figuran testimonios de estudiantes que afirmaron haber escuchado una discusión entre ambos.
La acusación también expuso otras evidencias. Entre ellas, la compra de un bidón de cinco litros de combustible y fósforos por parte de Zepeda antes de la desaparición. También se mencionó el uso de las redes sociales de la joven tras su desaparición.
Ambos habían mantenido una relación cuando el chileno estudiaba en Japón. En 2016 Kurosaki se trasladó a Francia para realizar un intercambio académico. En ese periodo comenzó una nueva relación sentimental. Según su propio testimonio, Zepeda viajó desde Chile para intentar reconquistarla.
Tras la desaparición de la estudiante, Zepeda regresó a Chile. Posteriormente fue extraditado a Francia en julio de 2020. La Corte Suprema determinó entonces que existían “antecedentes con fundamento serio, cierto y grave” para acusarlo.