Un operativo de la PDI y la Fiscalía Sur permitió incautar cerca de 10 kilos de hachís y otras sustancias ilícitas, en un procedimiento que terminó con la detención de transportistas vinculados al tráfico de drogas. El cargamento era trasladado en camiones adaptados con compartimentos ocultos y provenía desde Arica.
El procedimiento, denominado “Operación Tempestad”, fue encabezado por la Brigada Antinarcóticos Metropolitana Sur de la Policía de Investigaciones, en coordinación con la Fiscalía Sur, recogió Emol.
Uno de los elementos que llamó la atención de las autoridades fue el hachís, un concentrado de cannabis que contiene THC, su principal componente psicoactivo. Según los antecedentes entregados, un kilo de esta sustancia puede alcanzar un precio de hasta $20 millones.
PDI encontró droga en camiones con compartimentos ocultos
La droga fue encontrada en dos camiones de alto tonelaje utilizados para transportar y almacenar el cargamento. Ambos vehículos tenían escondites interiores adaptados para ocultar las sustancias ilícitas.
El avalúo total informado por los fiscales alcanza los $13.500 millones.
El fiscal Héctor Barros destacó la incautación de hachís y señaló que se trata de un decomiso poco habitual en su experiencia.
“En este caso en particular, es el primer decomiso que al menos yo en mis 26 años de historia en el Ministerio Público, de hachís, en este caso fueron 6 kilos. Eso va demostrando un cambio en el tipo de consumidores o en la demanda de la droga que se está produciendo en nuestro país”, afirmó.
El persecutor también vinculó el tráfico de drogas con hechos de violencia en sectores vulnerables de la Región Metropolitana.
“Se ha incautado una cantidad de droga importante y de distinta naturaleza, esta es la droga que finalmente genera la violencia, los homicidios, la violencia intrafamiliar en las zonas de mucha pobreza en la zona sur de la Región Metropolitana”, agregó.
Transportistas detenidos tenían antecedentes por tráfico de drogas
El fiscal Sergio Soto, también de la Fiscalía Sur, entregó detalles sobre los detenidos, quienes serían los conductores de los camiones utilizados para trasladar el cargamento.
Según explicó, las autoridades mantenían antecedentes sobre este grupo de transportistas, que utilizaba su actividad laboral para movilizar estupefacientes.
“Teníamos antecedentes de este grupo de transportistas, de choferes que se dedicaban a esta actividad de manera formal, utilizaban sus vehículos de transporte, para el transporte de esta importante cantidad de droga. Todos están vinculados, tienen condenas por el delito de tráfico de drogas. Utilizan su labor frecuente, normal, para realizar los traslados de estupefacientes”, señaló.
Soto añadió que los conductores recibían pagos según la cantidad de droga transportada.
“A ellos les genera un importante ingreso porque cobran en base a el kilo o la cantidad de droga que trasladan”, concluyó.
La investigación busca establecer el alcance de las operaciones de transporte y las responsabilidades de los involucrados en el traslado de las sustancias ilícitas.