En su discurso por la toma de juramento de nuevos abogados, Brito remarcó que “el pluralismo cultural constituye la respuesta política al hecho de la diversidad cultural. Inseparable de un contexto democrático”, enfatizó.
Con motivo de la conmemoración del “Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo”, que se recuerda el 21 de mayo, fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre del año 2002, el presidente de la Suprema llamó a defender la diversidad cultural como un imperativo ético.
“La defensa de la diversidad cultural es un imperativo ético, inseparable del respeto de la dignidad de la persona humana. Nadie puede invocar la diversidad cultural para vulnerar los derechos humanos garantizados por el derecho internacional, ni para limitar su alcance”, aseveró.