El subsecretario de Justicia, Luis Silva, se refirió al traslado de más de 600 reos de alta peligrosidad al nuevo penal La Laguna, en Talca. Destacó que la operación “no tiene precedentes por la cantidad de internos que fueron”.
En conversación con Radio Agricultura, Silva señaló que “su ejecución fue muy limpia y se cumplió con todos los hitos programados. Pero tampoco satisfecho en el sentido de que este es recién un hito. Viene un desafío muy grande, que es lograr mantener, en la medida que se va extendiendo, este régimen de máxima seguridad. Que es un desafío directo para Gendarmería. Pero luego para todo el sistema que va rodeando el sistema penitenciario”.
“El Presidente ha sido tan explícito de que el sistema penitenciario y Gendarmería juegan un rol clave en la cadena de seguridad”, afirmó.
“Cambia la mano con el trato de los reos”
Silva resaltó que también se trata de un hito que “también tiene un componente comunicacional”. Recalcó que “cambia la mano con el trato de los reos y particularmente se busca garantizar que el Estado tenga el control de las cárceles”.
En cuanto a la nueva cárcel, Silva detalló que “es un régimen muy estricto que se nota en variables que son muy relevantes para quienes están privados de libertad y que tienen que ver con las visitas. El número de visitas que pueden recibir en un periodo de tiempo y el número de personas que pueden enrolarse para visitar al interno”.
“Las encomiendas se restringen severamente. Las horas de patio o las horas fuera de la celda, que en el caso de quienes están sometidos al régimen de máxima seguridad son sólo dos horas al día”, añadió.
Respecto a las críticas al operativo, el subsecretario dijo atribuirlas “a la sorpresa, porque en Chile la situación penitenciaria, todo lo que se vio ayer, exceptuando la envergadura del operativo, que no tiene precedente, es parte de la operación normal del traslado de internos”.