La Fiscalía Sur y la PDI realizaron este martes un allanamiento en una sucursal de BancoEstado, en el marco de la investigación por el millonario esquema de lavado de activos atribuido al Tren de Aragua en Chile, conocido como “Operación Tokio”.
Funcionarios de la Brigada contra el Crimen Organizado de la policía civil llegaron durante la mañana de este martes a las dependencias ubicadas en la intersección de Huérfanos con Morandé, en pleno centro de Santiago, recogió Radio Cooperativa.
La diligencia se produce tras conocerse la detención de una ejecutiva vinculada a BancoEstado, quien figura entre los imputados por su presunta participación en la organización criminal.
Se trata de la ciudadana venezolana Rossana Magdalena Blanco Blanco, quien prestaba servicios en la entidad bancaria a través de una empresa externa.
El fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, indicó que este antecedente salió a la luz durante la formalización de los 17 imputados de la causa. Según explicó, fue la defensa de la mujer la que informó sobre su vínculo laboral.

Dedicada a la extorsión
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, la imputada habría participado en extorsiones realizadas por el Tren de Aragua. Entre ellas se encuentra el cobro de la denominada “vacuna” a las víctimas de la organización.
Además, se le atribuye participación en presiones ejercidas contra mujeres para obligarlas a ejercer el comercio sexual.
La mujer también mantiene una relación con otro de los imputados en la causa, Joel David Díaz, acusado de intervenir en extorsiones a locales nocturnos de la capital.
Según la indagatoria, la organización se apropiaba temporalmente de discotecas para realizar fiestas. De esa manera obtenía millonarias ganancias mediante la venta de drogas y el cobro de entradas.
Independiente de esos antecedentes, los detectives acudieron este martes a la sucursal donde trabajaba Rossana Blanco. El objetivo fue retirar elementos que serán sometidos a peritajes para determinar si existen vínculos entre sus funciones laborales y los hechos investigados.
La imputada se suma a otro funcionario bancario formalizado en la causa. Se trata del ciudadano venezolano José Carlos Pérez Asencio, quien se desempeñaba como ejecutivo del Banco Santander.
De acuerdo con la investigación, Pérez Asencio habría colaborado con la organización mediante movimientos de dinero realizados a través de cuentas de distintas entidades bancarias.
El grupo criminal desbaratado en el marco de la “Operación Tokio” habría concretado operaciones de lavado de activos por más de $75 mil millones, según los antecedentes reunidos por la Fiscalía.