Una fuerte controversia surgió tras revelarse que una ONG noruega financia a comunidades lafkenche en el sur de Chile. Estas organizaciones tienen la facultad de frenar proyectos de empresas acuícolas y salmoneras. Esto ocurre en un contexto donde Noruega también compite en ese mercado.
Un reportaje de TVN expuso que la ONG Norwegian People’s Aid (NPA), con apoyo del Estado noruego, entrega recursos a estas comunidades. En ese sentido, estas están amparadas por la Ley 20.249, conocida como “Ley Lafkenche”.
La normativa, promulgada en 2008, regula los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios. De este modo, permite que comunidades administren áreas de uso ancestral en el borde costero.
El monto del financiamiento alcanzaría cerca de $500 millones. Por lo tanto, surgieron dudas sobre una posible competencia desleal, considerando que Chile y Noruega son líderes en la industria del salmón.
La representante de la ONG, Beate Thoresen, confirmó que se entrega un aporte de “medio millón de dólares”. Además, recalcó que “La ley fue aprobada en Chile, y nosotros no la sugerimos ni la promovimos como tal. Fue una iniciativa del pueblo lafkenche”.
La organización Norwegian People’s Aid fue creada en 1939 como la “Organización Humanitaria de Solidaridad del Movimiento Obrero”. Asimismo, se define como “una organización políticamente independiente, basada en la membresía, que trabaja en Noruega y en más de 30 países alrededor del mundo”.
Vínculos y financiamiento
El objetivo de la ONG es “mejorar las condiciones de vida de las personas y crear una sociedad democrática, justa y segura”. En consecuencia, desarrolla acciones en desminado, ayuda humanitaria y programas de desarrollo.
En 2020, el Gobierno de Noruega firmó un acuerdo de financiamiento con organizaciones civiles. En particular, NPA recibió cerca de $90.656 millones de pesos para un periodo de cinco años.
El financiamiento se canaliza mediante Norad y el Ministerio de Relaciones Exteriores. De esta forma, se sostienen distintas iniciativas internacionales.
La organización Identidad Territorial Lafkenche (ITL) es una de las entidades vinculadas en Chile. En concreto, representa a comunidades desde el Golfo de Arauco hasta Chiloé y Palena.
Desde los años 90, ITL impulsa un trabajo de reconstrucción territorial. Por ejemplo, en 2008 informó que recibió recursos que permitieron “el arriendo de una casa en la ciudad de Temuco, el financiamiento de funciones de secretaría y un presupuesto de gastos básicos para los desplazamientos de algunos de sus dirigentes”.
Además, la organización indicó que “junto a lo anterior, a lo largo de los años han canalizado un apoyo no remunerado de un conjunto de profesionales de diversas áreas que colaboran en algunas de las principales tareas de la organización”.
Antecedentes de la cooperación
Un informe de 2014 de NPA señaló que “se ha apoyado a organizaciones sociales en Chile desde 1985”. En ese contexto, se identifica a ITL como su único socio chileno desde 2012.
Asimismo, el documento describe que estas comunidades “luchan por sus derechos tradicionales al uso del océano y la costa para salvaguardar sus medios de subsistencia y sus tradiciones culturales y espirituales”.
En relación con el trabajo conjunto, se indicó que “la cooperación entre la NPA e ITL se ha centrado en fortalecer las estructuras organizativas y el trabajo de ITL”. Además, se buscó reducir progresivamente la dependencia del financiamiento.
El informe también detalla que “uno de los pasos en este proceso fue construir una casa especial para la organización con el apoyo tanto de la NPA como de las aldeas organizadas bajo el amparo de ITL”. Este espacio cuenta con oficinas y salas de reuniones.
Por otra parte, se añadió que “también hay una pequeña tienda que vende artículos de arte y artesanía. ITL también recibe ingresos por el alquiler de sus salas de reuniones a otras organizaciones”. Sin embargo, ITL no aparece en los reportes más recientes de la ONG.
Reacciones políticas y diplomáticas
El embajador de Noruega en Chile, Per Anders Nilsen, descartó una “injerencia extranjera”. En esa línea, afirmó que “Noruega y Chile son los dos principales productores de salmón del mundo. Noruega cree firmemente que somos socios cercanos, colaboradores y no competidores (…) el mercado es lo suficientemente grande para ambos actores”.
Además, la autoridad sostuvo que la ONG “nos ha informado que tuvo un proyecto de colaboración con una ONG chilena entre 2004 y 2014”. Por lo tanto, indicó que se trató de una iniciativa independiente del gobierno.
Asimismo, enfatizó que “desde Noruega estamos felices de colaborar estrechamente con Chile e intercambiar experiencias y buenas y sanas prácticas. Y a la vez, Chile decide, evidentemente, sus propias políticas y leyes, sin ninguna injerencia extranjera”.
En el Congreso, en tanto, surgieron cuestionamientos desde distintos sectores. Por ejemplo, el diputado Alejandro Bernales afirmó que “esta es una situación sumamente gravísima que debe ser aclarada (…) También sería importante que podamos avanzar en legislar en un proyecto de ley que ya está en la Cámara de Diputados”.
En esa misma línea, el senador Miguel Ángel Calisto pidió urgencia legislativa. Según explicó, la iniciativa “Busca transparentar el financiamiento de las ONG en Chile, de tal manera de conocer y saber quiénes son y cuáles son los intereses de otras industrias”.
Finalmente, el parlamentario agregó que “el país no puede seguir permitiendo que intereses económicos extranjeros operen bajo un manto de opacidad (…) La aprobación de esta ley permitiría identificar posibles conflictos de interés”.
Otros legisladores, como el diputado Mauro González, propusieron modificar la Ley Lafkenche. En ese contexto, señaló que “es totalmente inaceptable la competencia desleal y la intromisión que está realizando Noruega (…) hemos sido claros: la Ley Lafkenche debe modificarse”.