El Barrio Dieciocho es uno de los sectores con mayor valor patrimonial de Santiago, donde aún se conservan imponentes palacios y casonas que reflejan el estilo de vida de la aristocracia chilena a fines del siglo XIX y comienzos del XX.
Estos edificios siguen en pie para recordar la historia urbana de la capital, permitiendo descubrir detalles únicos, interiores y diseños. Si te interesa el turismo cultural, la arquitectura y los recorridos con historia, este circuito es una excelente alternativa para quienes buscan qué hacer en Santiago.
Qué hacer en Santiago: palacios emblemáticos del Barrio Dieciocho y su historia aristocrática
Museo Palacio Cousiño
Dirección: Dieciocho 438, Santiago, Región Metropolitana.
El palacio fue inaugurado el 18 de septiembre de 1882 por Isidora Goyenechea Gallo, viuda de Luis Cousiño, y refleja el esplendor de la aristocracia chilena de fines del siglo XIX.
Diseñado por el arquitecto francés Paul Lathoud, el edificio tiene un estilo neoclásico y cuenta con una imponente estructura de dos pisos y 27 habitaciones. En su interior, destacan espacios como el salón de música, los salones de té, baile y juegos, además de comedores y una pinacoteca.
La decoración tiene influencias francesas e italianas, con mármoles, óleos y elementos que reflejan la riqueza de la época. El lugar abrió como museo en 1977 y fue declarado Monumento Histórico en 1981. Luego del terremoto de 2010, fue restaurado e incorporó nuevos espacios como su cava subterránea, hoy utilizada como galería de arte.
Actualmente, solo se puede visitar mediante recorridos guiados con reserva previa:
- Martes a viernes: 9:30 a 16:30 hrs.
- Sábados: 10:00 a 13:00 hrs.
- Domingos: cerrado
Palacio Astoreca
Dirección: Dieciocho 121, Santiago, Región Metropolitana.
Fue mandado a construir en 1910 por Matías Astoreca Granja y diseñado por el reconocido arquitecto Alberto Cruz Montt.
De estilo francés con influencias neoclásicas, el palacio destaca por su imponente estructura de dos pisos. A diferencia de otras construcciones de la época, cuenta con un antejardín que lo separa de la calle.
En su interior, sobresale el hall central de doble altura, con una escalera de mármol, lámparas de bronce y espejos. También destacan sus salones decorados con tapices originales, chimeneas de mármol europeo y detalles en madera, que dan cuenta del nivel de lujo.
Palacio Íñiguez
Dirección: Dieciocho No. 15, Región Metropolitana.
Fue construido en 1908 por los arquitectos Alberto Cruz Montt y Ricardo Larraín Bravo, siguiendo un estilo neoclásico francés que marcó la arquitectura de la época.
El diseño del palacio contemplaba un primer piso destinado a uso comercial y un segundo nivel con residencias de doble altura. Con el paso del tiempo, el edificio se transformó en un importante punto de encuentro social en la ciudad.
Para quienes buscan qué hacer en Santiago, este lugar ofrece una experiencia que combina arquitectura e historia.
Qué hacer en Santiago: casonas patrimoniales y detalles arquitectónicos únicos
Casona Harrington
Dirección: Dieciocho 420, Santiago, Región Metropolitana.
A un costado del Museo Palacio Cousiño, se encuentra la Casona Harrington, una construcción de tres pisos levantada en 1911 que forma parte del legado arquitectónico del barrio. Fue mandada a construir por Isidora Goyenechea Gallo para su nuera, María Inés Lyon de Cousiño, en una época en que esta zona concentraba a las familias más acomodadas de Santiago.
El diseño estuvo a cargo del arquitecto Esteban Harrington, quien desarrolló una obra de estilo francés con detalles barrocos. Destaca por su simetría con relieves de hojas, flores, balcones de fierro fundido y medallones decorativos.
Para quienes buscan qué hacer en Santiago, recorrer este sector permite apreciar cómo convivían distintos estilos arquitectónicos en una misma calle, donde aún se conservan vestigios de su historia.
Casa Hasbún Zaror
Dirección: Dieciocho 286, Santiago, Región Metropolitana.
Construido en 1910 y diseñado por el arquitecto Santiago Cruz Guzmán, esta casona forma parte del conjunto de grandes residencias que marcaron el desarrollo del sector durante comienzos del siglo XX.
Uno de sus elementos más llamativos es su gran cúpula metálica, que se ha convertido en un ícono del barrio y que permite reconocer fácilmente la construcción dentro del paisaje urbano.
Por lo que, si buscabas qué hacer en Santiago, este lugar es una parada interesante dentro de un recorrido patrimonial, ya que permite apreciar detalles arquitectónicos y entender cómo era la vida urbana de principios del siglo XX.