El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró su oposición a la anexión de Cisjordania por parte del gobierno de Benjamin Netanyahu, con quien tiene previsto reunirse este miércoles en la Casa Blanca.
Trump se pronunció al respecto luego de que el gabinete de seguridad israelí aprobara una reforma de la administración de este territorio palestino, ampliando las competencias para autorizar la construcción de asentamientos, confiscar tierras o asumir el mantenimiento y funcionamiento de lugares religiosos.
“Estoy en contra de la anexión”, afirmó Trump en una entrevista concedida al portal de noticias Axios, sin entrar en detalles sobre una medida duramente criticada por la Autoridad Palestina y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), y tildada de “ilegal” por ocho países -entre ellos Arabia Saudí, Jordania, Egipto y Qatar-, quienes recordaro que “Israel no tiene soberanía en los Territorios Palestinos Ocupados”.
El plan, entre otras cuestiones, amplía las competencias de seguridad en las zonas A y B previstas en los Acuerdos de Oslo, que preveía que fueran zonas de control civil palestino (A) y de control mixto (B), en ámbitos como aguas, daños a lugares arqueológico y daños ambientales o contaminación.
“No necesitamos lidiar con Cisjordania”
Trump justificó su postura alegando que “ya tenemos suficientes cosas en qué pensar” y que “no necesitamos lidiar con Cisjordania”, unas declaraciones que llegan horas antes de que Netanyahu aterrice en Washington, si bien con intención de tratar la situación de las negociaciones recientemente anunciadas entre Estados Unidos e Irán.
El representante israelí ante Naciones Unidas, Danny Danon, confirmo la llegada de Netanyahu a la capital estadounidense y subrayó en un breve mensaje en X que “la sólida alianza entre Israel y Estados Unidos es una piedra angular de la seguridad regional y la estabilidad internacional”.
Antes de partir, el propio Netanyahu celebró en declaraciones a la prensa que se trata de su séptima visita a Estados Unidos desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero del pasado año, lo que “refleja la singular cercanía” con el país norteamericano y con su presidente.
“En este viaje, abordaremos diversos temas: Gaza, la región y, por supuesto, ante todo, las negociaciones con Irán. Presentaré al presidente nuestra percepción de los principios de las negociaciones, principios importantes que, en mi opinión, son importantes no solo para Israel, sino para todos los que desean la paz y la seguridad en Oriente Próximo”, indicó.