El número de fallecidos tras el choque de dos trenes de alta velocidad este miércoles en Urda, Toledo, aumentó a 64, según informaron las autoridades españolas.
El presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, indicó que “estamos hablando de (…) aproximadamente 64” víctimas fatales, recogió T13.
Sin embargo, añadió que “pero probablemente con tendencia a crecer aún más. Es una barbaridad”.
En diálogo con la prensa, la autoridad detalló que los servicios de emergencia aún no han podido “alcanzar la profundidad de los vagones”.
García-Page confirmó que hay al menos 30 heridos en nivel verde (con problema de salud agudo, aunque sin riesgo vital) y otros 50 heridos en nivel amarillo (en condición urgente, pero estable). Además, mencionó que también hay varios en nivel rojo.
Investigación por el accidente
Respecto a las causas del accidente, fuentes del gobierno español comentaron al diario El País que las primeras hipótesis apuntan a un “error humano” de un operador de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias de Europa). Todo esto, debido a “una avería del sistema principal de señalización”.
El sistema de seguridad del servicio ferroviario está automatizado, pero cuando falla pasa a ser manual. “Y ahí todo depende de un posible error humano”, expresaron, de acuerdo al citado medio.
En concreto, el sistema de seguridad que controla el servicio de trenes habría experimentado algunas fallas. Dicha situación provocó la detención de unas ocho máquinas en la zona.
Luego, el centro de control pasó al sistema manual, y se ordenó a todos los trenes reanudar la marcha. No obstante, por causas que aún son parte de la investigación, una de las máquinas no arrancó y quedó detenida.
Según las hipótesis, en ese momento podría haber ocurrido un error humano, pues el controlador ordenó al tren que estaba detrás que arrancara y siguiera adelante, lo que generó el choque.