El imputado había ultrajado en reiteradas ocasiones a la menor por lo que fue condenado a cumplir una condena de 10 años y un día, pero al conocer la pena cambiaba sagazmente de domicilio para eludir la acción policial.
Sin embargo y gracias a un minucioso trabajo de la PDI se logró ubicar al sujeto en la vía pública y detenerlo para ser puesto a disposición de la justicia, que lo requería desde el 16 de abril de 2019.