El acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán, y que ya ha sido firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, contempla una tregua de 60 días. Este será el plazo para negociar un acuerdo final.
Este pacto final incluirá la cuestión nuclear iraní, acompañada de la reapertura sin peajes del paso de Ormuz. Y la creación de un fondo de reconstrucción dotado de 300.000 millones de dólares.
Según el documento de 14 puntos viralizado por el mandatario iraní en redes sociales, Estados Unidos e Irán “declaran el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano. Y se comprometen desde este momento a no iniciar ninguna guerra ni operación militar entre sí, a abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza mutuos y a garantizar la integridad territorial y la soberanía de Líbano”.
La tregua está pendiente de un acuerdo final que confirme el cese de hostilidades
En todo caso, esta tregua está pendiente de un acuerdo final que confirme el cese de las hostilidades y todas las disposiciones del acuerdo, para el que las partes se dan 60 días de “plazo máximo”. “Prorrogable por consentimiento mutuo”.
Con efecto inmediato Washington se compromete a “retirar su bloqueo naval y cualquier perturbación u obstáculo impuesto contra la República Islámica de Irán. Y pondrán fin por completo al bloqueo naval en un plazo de 30 días”. El acuerdo incluye retomar el tráfico de buques a los niveles anteriores.
Igualmente se incluye la retirada de las fuerzas estadounidenses de las proximidades de Irán “dentro de los 30 días posteriores a la firma del acuerdo final”.
Teherán se compromete a garantizar el paso seguro de los buques comerciales
El documento filtrado por Pezeshkian incluye que Teherán se compromete a garantizar el paso seguro de los buques comerciales. “Sin coste alguno durante un período limitado de 60 días, desde el golfo Pérsico hasta el mar de Omán y viceversa”.
“El tráfico de buques comerciales se reanudará de inmediato. Y teniendo en cuenta la necesidad de eliminar obstáculos técnicos y militares, así como de realizar operaciones de desminado por parte de Irán, quedará plenamente restablecido en un plazo de 30 días”, añade el acuerdo.
Asimismo, el acuerdo publicado contempla que Irán mantendrá un diálogo con Omán “para definir la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz, en consulta con los demás Estados ribereños del golfo Pérsico”. Incidiendo en los derechos soberanos de los Estados costeros de Ormuz.
Según el sexto punto del memorando, Estados Unidos y sus socios regionales se comprometen a desarrollar un “plan definitivo acordado mutuamente, dotado con al menos 300.000 millones de dólares, para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán”.
“El mecanismo para la implementación de este plan se finalizará como parte del acuerdo final dentro de un plazo de 60 días. Todas las licencias, exenciones y autorizaciones necesarias para las transacciones financieras correspondientes serán concedidas por Estados Unidos”, reza el documento.
El acuerdo consolida además el fin de las sanciones norteamericanas, incluyendo aquellas en el seno de Naciones Unidas (ONU) o del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Y de todas las sanciones directas o secundarias de Washington, con un calendario pendiente de acuerdo en el futuro pacto.