Acuerdo busca frenar demanda presentada en tribunal de Nueva York por los inversores que fueron afectados por escándalo de corrupción.
Petrobras acordó pagar 2.950 millones de dólares para cesar una demanda colectiva en un juzgado de Nueva York, presentada por inversores que vieron perjudicados sus intereses en la compañía ante el escándalo de corrupción que estalló el 2014. “El acuerdo, que será sometido a la apreciación del juez, busca cerrar todas las demandas actualmente en curso“, señaló la petrolera en una nota publicada por la Comisión de Valores, organismo regulador del mercado de capitales de Brasil. Petrobras, bajo control mayoritario estatal, propuso segmentar el pago en tres cuotas, las dos primeras de 983 millones y la tercera por 984. La última cuota se cancelará en un máximo de seis meses posteriores a la decisión del tribunal, o el 15 de enero de 2019, lo que ocurra último. “El convenio elimina el riesgo de un juicio desfavorable que, conforme fue reportado anteriormente al mercado, podría causar efectos materiales adversos a la compañía y a su situación financiera. Además, pone fin a las incertidumbres, cargas y costos asociados a la continuidad de esa acción colectiva”, señaló la compañía de hidrocarburos. Para Petrobras el acuerdo “no constituye un reconocimiento de culpa o de la práctica de actos irregulares”, pues la firma se considera “una víctima” de los delitos revelados por la “Operación Lava Jato” (lavadero de autos), investigación que reveló una gigantesca red de corrupción y sobornos a políticos a cambio de obras en la estatal. El caso involucró a todos los niveles de la administración pública, sin distinguir partidos ni ideologías, y llevó a prisión a parte de la élite empresarial y política de la mayor economía latinoamericana. El pasado jueves 28 la Corte Suprema de Brasil frenó el “Indulto navideño” con que el presidente Michel Temer pretendía beneficiar a algunos de los sentenciados por el caso Lava Jato. La demanda fue presentada por particulares y fondos de pensiones, que habían invertido en la petrolera a través de productos financieros complejos, teniendo en cuenta los valores de los activos antes de conocerse el caso de corrupción, instancia en que hizo caer la apreciación bursátil de la firma.