La seremi Oyarce indicó que la medida se tomó debido al “hallazgo de presencia de vectores: roedores, principalmente en la cámara de carnicería, bodegas de primer y segundo piso y entre las islas de congelados en sala de ventas, donde se encontraron heces de roedor, además de la detección de huellas de ratones en conductos aéreos de cables eléctricos y de datos. Por eso, hemos prohibido el funcionamiento del local hasta que se arreglen las dificultades sanitarias”.
Oyarce agregó que “los ratones transmiten sus bacterias de un lugar a otro, pueden estar en los baños o alcantarillados. Todos los alimentos están en riesgo de estar contaminados, por eso tenemos que asegurarnos que todas las personas que compren en este supermercado no estén expuestas a algún riesgo”.
Por estos motivos, se inició un sumario contra el supermercado, donde se arriesgan sanciones que van entre 0,1 y 1.000 UTM, una vez sentenciado el sumario sanitario.
Durante 2017, la autoridad sanitaria efectuó 370 fiscalizaciones a supermercados, las que abrieron 62 sumarios y 5 terminaron con prohibición de funcionamiento, siendo la presencia de roedores el motivo más común para el cierre temporal de los locales.