Tras la sorpresiva votación alcanzada por Beatriz Sánchez, y los 21 parlamentarios de la coalición que llegarán a ambas cámaras del Congreso, el Frente Amplio quedó en una posición privilegiada para negociar de cara a la segunda vuelta.
Este domingo el Frente Amplio rompió todos los pronósticos y análisis y se convirtió en la gran sorpresa de las elecciones presidenciales y parlamentarias. Con un 20,27% de los votos, Beatriz Sánchez se ubicó a apenas dos puntos de distancia de los obtenidos por Alejandro Guiller. En la elección parlamentaria, los resultados del FA también fueron considerados un éxito, logrando obtener 20 escaños en la Cámara Baja y uno en el Senado. Para los analistas, este nuevo escenario deja al FA con una posición privilegiada de cara al balotaje: “Ellos tienen la llave de la segunda vuelta. Guillier no puede ganar sin el Frente Amplio”, plantea Kenneth Búnker, analista político de la Universidad Central, quien consideró que el próximo paso de la coalición será poner en una balanza si les conviene que gane Alejandro Guillier o Sebastián Piñera. “Por el lado en que les conviene que gane Piñera, sería para hacer un punto simbólico, de que la Fuerza de la Mayoría fracasó como centro izquierda y que ellos son el reemplazo natural”, señaló el analista a La Nación, mientras que en el caso de que ganara Alejandro Guillier, podrían negociar “algún tipo de recompensa política, como por ejemplo, carteras ministeriales”, a cambio del apoyo. Sin embargo, Búnker cree que finalmente el Frente Amplio se decantará por una opción intermedia, que será apoyar a Guillier para evitar que gane la derecha, pero sin formar parte de una eventual administración del periodista. “No se van a quemar con un gobierno que no tiene mayoría legislativa. El Frente Amplio quiere hacer reformas, y aunque gane Guillier no va a poder hacer las reformas porque no tiene mayoría legislativa”, consideró.