El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, respondió este lunes a las advertencias del presidente de EEUU, Donald Trump, y aseguró que Teherán “no busca la guerra, pero está totalmente preparado” para una.
En una conferencia de embajadores extranjeros, el canciller apostó por unas “negociaciones justas” con EEUU, luego de las amenazas de Trump respecto a intervenir, debido a la fuerte represión de las protestas.
“Estamos preparados para unas negociaciones, pero unas que sean justas, con los mismos derechos y respeto mutuo”, declaró, según lo consignado por la cadena de televisión pública iraní IRIB.
El portavoz de la cartera de Exteriores, Esmaeil Baqaei, señaló este mismo lunes que el canal de comunicación con Estados Unidos “está abierto”.
“Cuando es necesario, se intercambian mensajes a través del mismo”, subrayó, antes de recalcar que Irán “siempre se ha ceñido al principio de diplomacia y negociación”.
Poco antes, Araqchi había denunciado que las manifestaciones derivaron en violencia con el fin de dar una “excusa” a EEUU para intervenir.
“Estaba totalmente claro que había planes para sacar a los manifestantes de su camino y generar caos social”, indicó, añadiendo que “el objetivo era aumentar la cifra de muertos en las protestas porque Trump dijo que intervendría si aumentaba la cifra de fallecidos”.
Por otra parte, el ministro aseveró que el país atraviesa actualmente una tercera fase, que arrancó el 10 de enero, y que ha derivado en que “la situación esté bajo control”, después de que la organización no gubernamental, Hrana, fundada en 2005 y con sede en EEUU, cifrara en más de 500 los muertos durante las protestas.