El presidente francés, Emmanuel Macron, criticó los comentarios de Donald Trump y Benjamin Netanyahu sobre los disturbios registrados en Francia, a los que calificó de “inaceptables” y “estúpidos”.
El mandatario denunció una presunta manipulación extranjera de la información y acusó a dirigentes internacionales de aprovechar la crisis para hacer campaña política.
Las declaraciones se produjeron este miércoles durante una gira por Doha, orientada a asegurar el suministro de hidrocarburos y contener los precios en Francia.
Macron denuncia comentarios de dirigentes extranjeros
Francia vivió el sábado 17 de octubre episodios de violencia callejera, saqueos e incendios de edificios públicos, en medio de protestas multitudinarias contra el encarecimiento de la vida y en demanda de mejores condiciones para los estudiantes.
Las imágenes de los incidentes dieron la vuelta al mundo y provocaron reacciones de distintos dirigentes internacionales. Entre ellos estuvieron el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Trump afirmó que Francia estaba siendo “conquistada, saqueada y reducida a cenizas por migrantes, yihadistas y comunistas”. Netanyahu, en tanto, describió al país europeo como un refugio del “islamismo extremista”.
Macron cuestionó esas declaraciones y sostuvo que la difusión de información manipulada contribuyó a generar comentarios que consideró inaceptables.
“Cuando veo a dirigentes que están en campaña, en la región o al otro lado del Atlántico, que a veces, con credulidad, repiten lo que aparece en la inteligencia artificial (…), hacen campaña a nuestra costa”, afirmó.
Francia investiga los disturbios y prepara un nuevo despliegue policial
Las autoridades francesas atribuyeron los incidentes a grupos de ultraizquierda y delincuentes oportunistas, entre ellos jóvenes procedentes de los suburbios de las grandes ciudades, que habrían saqueado cientos de tiendas.
Según informó la fiscal de París, Laure Beccuau, de las 557 personas que permanecían bajo custodia policial por los desórdenes, 300 ya habían comparecido ante un magistrado. Ninguna había alegado un motivo político para su participación, precisó la fiscal el martes por la noche.
Ante la posibilidad de nuevos incidentes, el primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció un despliegue policial “masivo”. Además, Macron convocó para este jueves una reunión con los servicios de inteligencia, Lecornu y varios ministros, con el objetivo de obtener un informe detallado sobre lo ocurrido el sábado.
Las medidas de seguridad incluyen restricciones nocturnas que las autoridades decretaron durante el lunes y el martes para recuperar el control de la situación.
Sindicatos exigen respuestas políticas a las protestas
Los disturbios ocurrieron en los márgenes de manifestaciones que reunieron entre 550.000 y 800.000 personas, según las cifras consignadas en el reporte, para denunciar el costo de la vida y exigir mejores condiciones para los estudiantes de liceo.
El movimiento de los chalecos amarillos, que ya había sacudido el primer mandato de Macron entre 2018 y 2019, y los estudiantes convocaron a nuevas manifestaciones para el próximo sábado.
En paralelo, Lecornu se reunió este miércoles con las principales organizaciones sindicales. El primer ministro espera anunciar la próxima semana medidas relacionadas con las demandas estudiantiles.
La secretaria general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Sophie Binet, pidió que el Gobierno responda a las movilizaciones con medidas concretas.
“Vamos a decirle, en resumen, que a una movilización social no se responde con represión”, sino “con respuestas políticas a las reivindicaciones”, señaló antes de la reunión.
La crisis también presiona la deuda francesa
La respuesta del Gobierno enfrenta dificultades económicas. El Ejecutivo, que no cuenta con mayoría parlamentaria, busca aprobar un ajuste fiscal para 2027 con el objetivo de sanear las finanzas públicas y tranquilizar a los mercados.
En este contexto, el rendimiento del bono francés a 10 años superó el 5%, su nivel más alto desde 2002, según los antecedentes del reporte. La prima de riesgo del país también alcanzó su máximo desde 2011.
El economista jefe de Moonfare, Mike O’Sullivan, advirtió que los disturbios perjudicaron la imagen internacional de Francia. Sus declaraciones se produjeron antes de que la agencia de calificación Moody’s evaluara una posible rebaja de la nota de la deuda francesa.
El aumento del costo de financiamiento podría repercutir en los próximos meses en la economía de los hogares, que ya enfrentan una pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de los combustibles en medio del conflicto en Oriente Medio.