La declaración del abogado Eduardo Lagos -formalizado y en prisión preventiva- abrió una nueva arista en el caso “Muñeca bielorrusa”.
Según su testimonio dado a conocer por La Segunda, la senadora Loreto Carvajal (PPD) habría recibido “$300 millones para lograr que Yamil Najle alcanzara el cargo de Conservador de Bienes Raíces de Chillán”.
Como consecuencia de estos antecedentes, el fiscal nacional, Ángel Valencia, encargó al fiscal regional de Aysén, Hernán Libedinsky Moscovich, indagar el caso.
La investigación se mantiene en reserva y sin formalización, con un nivel de sigilo inédito: en la resolución que traspasó la información se habla únicamente de “una parlamentaria”, sin mencionar nombre ni apellido.
A principios de febrero se celebrará una audiencia de cautela de garantías para discutir la legalidad de la declaración de Lagos y si puede ser utilizada como prueba.
El abogado acusa que parte de lo que declaró sobre esta nueva arista no fue incorporado a la carpeta investigativa.
Los fiscales han tomado resguardos, considerando la tensión entre Lagos y su exsocio, el exdiputado Gabriel Silber.
En su testimonio, Lagos aclaró: “Quiero indicar primero que yo nunca lo amenacé, sino que yo lo cité, ya estando en prisión preventiva, para que viéramos el tema de unos pagos por unos honorarios conjuntos… y no como dicen para establecer una supuesta coartada”.
El efecto inmediato de esta declaración es la apertura de una investigación reservada que podría derivar en nuevas imputaciones, mientras se discute la validez de los antecedentes entregados y su eventual carácter constitutivo de delito.