“Su alteza real, el príncipe Enrique, murió el martes 13 de febrero a las 23:18 horas (19:18 en Chile) en el castillo de Fredensborg”, informó la casa real, que precisó que en el momento de su muerte estaba acompañado por su mujer y sus dos hijos.
Además, desde el palacio agregaron que el Príncipe había sido trasladado a su casa el martes para “vivir sus últimos momentos”.
La casa real danesa había anunciado en septiembre que el príncipe consorte sufría “demencia“.
El príncipe Enrique de Dinamarca nació el 11 de junio de 1934 en Talence, cerca de Burdeos (suroeste de Francia), Henri Marie Jean André de Laborde de Monpezat, su verdadero nombre, se casó en junio de 1967 con la heredera del trono de Dinamarca, Margarita, que fue coronada en enero de 1972.
Desde el 1 de enero de 2016, el príncipe consorte estaba oficialmente jubilado, liberado de las obligaciones que cumplía con mayor o menor entusiasmo según su humor, marcado por su disgusto al nunca haber obtenido el título de rey.
Tras una vida marcada por la polémica, en 2017 hizo saber públicamente que no quería ser enterrado junto a su esposa en la necrópolis real de la catedral de Roskilde, como es tradición en las parejas reales.
Al no haber obtenido el título y el papel que siempre anheló, argumentaba que no había sido tratado como su igual en vida y que, por tanto, no deseaba serlo en la muerte.