El hombre conducía con 1.73 grados de alcohol en la sangre. Por esto, el Ministerio Público estimó que había una intención de matar, ya que los registros de las cámaras de seguridad evidencian que en ningún momento bajó la velocidad durante el atropello.
El fiscal adjunto de Concepción, Erick Aguayo, garantizó que la movilización convocó a personas con banderas, vistosos colores, ruido constante de cacerolazos, motivando a los múltiples automóviles, que previo al accidente, lograron divisar a los manifestantes y bajar la velocidad para pasar tranquilamente.
El imputado se mantendrá hasta el martes en el hospital penal de la cárcel de Concepción, en aislamiento. Mientras que paralelamente la jueza de San Pedro de la Paz dejará al criterio de Gendarmería analizar un eventual traslado al centro penitenciario de Yumbel.
Lo anterior porque la defensa acusa que ha recibido amenazas, en tanto el tribunal determinó cinco meses de investigación.