Para quienes se preguntan qué hacer en Santiago y consideran una salida fuera de la ciudad, acercarse al borde costero aparece como una alternativa posible. En los alrededores de la capital, el litoral central reúne balnearios con distintas características, frecuentados en escapadas breves o recorridos por el día.
Desde La Nación te recomendamos algunas playas para tener en cuenta al momento de planificar una visita.
Las Cujas en Cachagua
A poco más de dos horas de Santiago, Cachagua es uno de los balnearios más cuidados y tranquilos de la zona central. Frente a su costa se ubica la Isla de los Pingüinos, santuario natural que define el paisaje y refuerza el carácter exclusivo del sector.
Dentro de este entorno, Playa Las Cujas. Ubicada al norte de la Playa Grande, esta bahía se distingue por sus aguas turquesas de arenas claras y formaciones rocosas que le dan un aire más protegido y escénico.
Cachagua, en general, invita a caminar sin apuro por la orilla. Si bien el baño no siempre es recomendable por la presencia de corrientes, el sector es ideal para paseos, descanso y actividades al aire libre.
Desde Las Cujas nace además un sendero costero que recorre cerca de cinco kilómetros del litoral, conectando playas y miradores naturales, ideal para caminatas con vista al mar y para disfrutar del entorno agreste que caracteriza a Cachagua.
Playa Grande de Quintay
Para quienes se preguntan qué hacer en Santiago y buscan una escapada costera sin recorrer largas distancias, Quintay se presenta como una alternativa cercana y de ritmo pausado.
Este balneario, ubicado en la comuna de Casablanca, combina entorno rural, tradición pesquera y mar abierto, con un paisaje marcado por construcciones de madera, colores vivos y embarcaciones artesanales que descansan junto a la orilla.
Dentro del sector, Playa Grande es el principal punto de encuentro. Se trata del tramo más amplio del borde costero, con arena clara y espacios abiertos que invitan a recorrerla a pie, descansar al sol o simplemente observar el paisaje. El cerro Curauma aparece al fondo, aportando profundidad visual y reforzando la sensación de amplitud frente al océano.
Sector Canelo – Canelillo de Algarrobo
Ubicadas en la Región de Valparaíso, a poco más de una hora y media de la capital, el sector Canelo–Canelillo, en Algarrobo, aparece como una alternativa recurrente para salir por el día.
Playa el Canelo se reconoce por su arena clara y aguas de tonos verdosos, generalmente más calmas que en otros sectores del litoral central. Es la más concurrida del sector, y el acceso se realiza a través de un sendero que cruza un bosque, principalmente de pinos, lo que aporta sombra y un ambiente más fresco antes de llegar a la orilla.
A pocos metros se ubica Playa Canelillo, separada de El Canelo por formaciones rocosas que actúan como un límite natural. Aunque de menor extensión, desde este sector se accede a los santuarios aviares de Peña Blanca y el Islote Pájaros Niños, reconocidos por la presencia constante de aves marinas y la observación de fauna costera.
Playa Chepica de El Tabo
Al pensar qué hacer en Santiago cuando se busca una salida breve hacia el mar, Playa Chepica, en la comuna de El Tabo, se presenta como una opción costera de ambiente tranquilo y paisaje abierto.
Ubicada en la Región de Valparaíso, a poco más de una hora y media de la capital, este sector del litoral de los poetas se caracteriza por su amplitud y su entorno natural poco intervenido.
Se trata de una playa extensa, de arena clara y horizonte amplio, propicia para caminatas largas. El oleaje suele ser intenso, por lo que el sector es más frecuentado para actividades como surf o bodyboard.