La casa estaba ubicada a unos 50 metros al interior de la Ruta P-70, que enlaza las localidades de Cañete con Tirúa, en las cercanías a la capilla Laura Vicuña, la cual está provista de una medida de protección y con resguardo policial.
La cabaña fue consumida en su totalidad por las llamas, sin dejar heridos, al no haber moradores en el momento del ataque.
Un panfleto en referencia a la causa mapuche fue encontrado en el sitio del suceso, con la el mensaje “libertad a los PPM” (presos políticos mapuches).
Funcionarios de la PDI realizaron los peritajes de rigor en el lugar.