Álvaro Ballero quedó en el centro de la polémica tras sus declaraciones en el programa “¿Volverías con tu ex? 2”, donde se refirió al periodo en que Ludmila retomó su trabajo en el circo después de 17 años.
Durante una dinámica conducida por Tonka Tomicic, el exchico reality expresó su visión sobre aquella etapa. “La verdad que yo no le tengo ya ningún cariño a los patines. Para mí el circo es lo peor que nos hubiese pasado. Se quebró la familia. Ludmila dejó de ser mamá. Los niños prácticamente no la veían. Fue otra mujer, porque sí, porque se quebró la relación. Ha sido el momento más horrible que he vivido en mi vida”.
Por su parte, Ludmila entregó una versión distinta de los hechos y apuntó a que los problemas venían desde mucho antes.
“Pero en realidad nosotros llevábamos muchos años de problemas. Yo creo que nunca dejé de ser mamá. Lo que pasa es que estaban acostumbrados a que yo esté 24/7 con los niños”, sostuvo.
Más adelante, Ballero insistió en que los horarios laborales eran incompatibles con la vida familiar. “Los fines de semana ella llegaba a las 2 de la mañana y se iba a las 2 de la tarde. Es algo absolutamente imposible e incompatible con una vida familiar. O sea, si ella hubiese seguido trabajando en el circo, yo no me caso con ella, así de simple, no me podría haber casado con una mujer que no va a estar con los niños”.
Las declaraciones generaron una ola de reacciones en redes sociales. Allí, varios usuarios lo calificaron de “machista”, “violento” y de impedir que su pareja trabajara.
La defensa de Ballero en redes sociales
Frente a los cuestionamientos, el ganador de Protagonistas de la Fama publicó un extenso mensaje en Instagram para explicar su postura.
En el texto señaló: “Me han tratado de lo peor por mi opinión sobre el trabajo en el circo de Ludmila, que soy machista, que no la dejaba trabajar, hasta dijeron que era mi esclava. Ludmila quería ser madre y tener una gran familia, por eso también me enamoré de ella, fue una decisión de los dos, pero pasó el tiempo y siempre impulsé que Ludmila se desarrollará profesionalmente”.
Además, aseguró que fue él quien la incentivó a trabajar cuando ya tenían hijos. “Cuando tuvimos nuestra segunda o tercera hija (no recuerdo bien) le dije que trabajara, que iba a ‘enloquecer’ sola en la casa, así que entró a trabajar como ejecutiva comercial, y le fue muy bien, fuimos equipo, la ayudaba con los leads, después la levantaron de otra empresa por lo buena que era”.
Posteriormente, agregó que “eso fue hasta que quedó embarazada de Santino, ahí me dijo que se quería dedicar a los niños, que eran cuatro y la necesitaban”.
Ballero también afirmó que la decisión de que Ludmila permaneciera más tiempo en casa fue consensuada. “A ella nunca le ha gustado que otra persona externa se haga cargo de los niños, y como en ese tiempo justo ascendí en el 13 a gerente, pudimos hacerlo, además era una decisión de familia y a mí me pareció perfecto que fuese así, ella es una tremenda madre y mujer. A Ludmila no le gustaba que fuese tan trabajólico, pero no quedaba otra, es un familión y había que hacerlo. Nunca iba a ‘cortar’ sus alas”.
Recuerda la separación y ofrece disculpas
Respecto al origen del conflicto, Ballero explicó que el ingreso de Ludmila al circo coincidió con el periodo de separación de la pareja.
“El circo llegó justo cuando nos separamos, inicialmente eran sólo tres semanas, durante vacaciones de invierno, pero se extendió y justo nos separamos cuando terminaron las vacaciones, los horarios eran horribles de 2pm a 2am, de lunes a lunes, todos necesitábamos contención y Ludmila no podía estar, eso me dolió y obvio que no tengo buenos recuerdos de esa etapa, fueron meses muy duros para la familia”, manifestó.
Finalmente, el exrostro televisivo reconoció que pudo haberse expresado de manera incorrecta y ofreció disculpas. “Quizás me expresé mal y extiendo mis disculpas, me hirió mucho ese momento, fue muy duro, me recuerda la separación. Muchos hoy me culpan de todo, que yo soy lo peor, que la dejé sola y que era frío, la verdad es que la relación es de a dos, y cada vez me convenzo más que nuestra separación no fue sólo mi culpa, que fue absolutamente compartida”.