Ante estos hechos la ministra de Educación, Marcela Cubillos, afirmó que “el hecho de que colegios que contaban con prestigio histórico no hayan sido ni siquiera capaces de completar sus vacantes, solo confirma el daño que la violencia y pérdida de clases genera en la educación”. Para Cubillos esto afecta en sus sueños a miles de familias que antes veían en estos “establecimientos un motor de movilidad social, y hoy prefieren no postular”.
Eso sí, la asesora del Mineduc Bárbara Manríquez, encargada del SAE sostiene que las vacantes podrían ser ocupadas en verano, ya que “quienes aún no tengan colegio o hayan quedado disconformes con el resultado del SAE pueden ir a matricularse presencialmente en cualquier establecimniento con cupos”.
A juicio de Sergio Urzúa, profesor de la U. de Maryland e investigador de Clapes UC esto es “la culminación de lo que ha sido la muerte lenta de los liceos emplemáticos”. Para quienes estudiaron en uno, dice y “vieron en primera persona lo que significa el mérito, es una pena inmensa”.