Un grupo transversal de parlamentarios presentó este viernes un proyecto de reforma constitucional que busca regular y elevar los estándares de las acusaciones constitucionales (AC) en la Cámara de Diputados.
El grupo lo integran el diputado Diego Schalper (RN), junto al senador de Evópoli, Luciano Cruz-Coke; la senadora y presidenta de RN, Andrea Balladares, y los diputados Raúl Leiva (PS), Luis Pardo (RN), Claudia Mora (RN), Gael Yeomans (FA) y el senador Diego Ibáñez (FA), entre otros.
El objetivo de esta iniciativa es terminar con el uso político desbordado de esta herramienta. Garantizar la gobernabilidad de Chile —independiente del color político del gobierno de turno— y devolver el foco del Congreso hacia las verdaderas prioridades ciudadanas.
Según los parlamentarios, la propuesta surge como una respuesta urgente ante el evidente desgaste institucional. Y la constante parálisis que sufren los gobiernos debido al importante número de acusaciones constitucionales que se ha normalizado en los últimos tres períodos presidenciales.
Aumento sostenido de AC ha contribuido a la polarización política
Añadieron que el aumento sostenido de acusaciones constitucionales durante los últimos años ha contribuido a la polarización política. Debilitando la estabilidad institucional y desviando la atención de las autoridades respecto de las principales demandas ciudadanas en materia de seguridad, crecimiento económico y salud.
“La inmensa mayoría de los chilenos no ve las acusaciones constitucionales como un control serio, sino como una pérdida de tiempo y una pelea entre políticos. Mientras la delincuencia avanza, la economía sigue estancada y las listas de espera en salud siguen creciendo. Llevamos pocos meses de periodo legislativo y ya se instaló la lógica de la acusación permanente”, indicaron.
Afirmaron que buscan “dar un punto de inflexión para entregar gobernabilidad y estabilidad al país”
Los parlamentario afirmaron que buscan “dar un punto de inflexión para entregar gobernabilidad y estabilidad al país. Esto no se trata de proteger a ninguna autoridad ni de dar impunidad, se trata de exigir seriedad y rigor”.
La propuesta fortalece el carácter excepcional de las acusaciones constitucionales y propone:
El diputado Schalper señaló que “no podemos continuar con una tercera temporada de acusaciones constitucionales, donde se banaliza esta herramienta constitucional y empieza a formar parte de la guerrilla política de la polarización”.
“Nosotros creemos que esto tiene que cambiar, y por lo mismo hemos presentado una reforma constitucional, que lo que hace es fortalecer la acusación constitucional, exigirle más firmas para que venga mucho más empoderada, establecer que para acusar a un ministro de Estado y que realmente esto sea de última ratio, usted tenga que interpelarlo, y, de esa manera, poder configurar bien sus responsabilidades. Y, por último, exigir un quórum de aprobación de al menos 78 diputados para darle un carácter de seriedad”, indicó.
Schalper recalcó que “nuestra convicción es que con esto marcamos un punto de inflexión y vamos contribuyendo a la certeza, vamos contribuyendo a la seguridad jurídica de Chile. Muy importante, vamos a contribuir a que Chile recupere la senda de credibilidad en la política y de credibilidad institucional que tiene que tener”.