Ministra del Sernam dijo que “este país todavía tiene formas muy machistas de evaluación de los liderazgos de las mujeres en el ejercicio de la política”. Sobre el proyecto que despenaliza el aborto en tres causales sostuvo que “hemos tratado de que en todas las indicaciones y diálogos no cambie la esencia del proyecto”, que tiene relación con respetar las decisiones de las mujeres.
La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Claudia Pascual, desestimó las críticas que la acusan de ceder a presiones de la DC para modificar el proyecto que despenaliza el aborto en sus tres causales (feto inviable, enfermedad de la madre, violación) que fue ingresado hace un año al Congreso.
En entrevista con “La Tercera” sostuvo que “hemos tratado de que en todas las indicaciones y diálogos no cambie la esencia del proyecto, que tiene relación con respetar las decisiones de las mujeres en cualquiera de las tres circunstancias. Y en ese marco hemos ido haciendo adecuaciones. Aquí hemos encontrado opiniones que se han generado tanto a favor, como también algunas inquietudes y no todas han sido de la DC”.
Requerida acerca de que la DC busca que los médicos estén obligados a denunciar una violación y el proyecto original del gobierno hablaba de un acuerdo con la mujer, y si el Gobierno aceptará esta petición indicó que “nuestra preocupación primera es atender la prestación de salud que la mujer solicita cuando ha sido víctima de violación. En relación con la denuncia, lo que estamos manteniendo en el proyecto es que los jefes o jefas del establecimiento hospitalario deban dar a conocer al Ministerio Público que han conocido de un caso de violación con la finalidad de que se investigue ese delito. Es decir, no se está obligando a la mujer a denunciar”.
La ministra hizo hincapié que “en el proyecto están reflejadas las matrices del programa, que construimos con las 7 identidades de la Nueva Mayoría. Fue un programa en el cual se consensuó. Uno puede generar también conversaciones y diálogos que permitan generar los acuerdos para llevar adelante el proyecto”. Y añadió: “Pero insisto, es un diálogo para avanzar, no es diálogo para detener la tramitación. Es un diálogo para avanzar en las ideas fundamentales”.
MACHISMO
Consultada acerca de que “durante el conflicto vivido por la Presidenta por su viaje a la Araucanía, muchos dijeron que la DC sobrerreaccionó y que hubo cierto machismo en ello. Alguien planteaba que a Ricardo Lagos no se lo habrían hecho…”, indicó que “este país todavía tiene formas muy machistas de evaluación de los liderazgos de las mujeres en el ejercicio de la política. Las mujeres tienen menos oportunidades que los hombres para equivocarse en política”.
La secretaria de Estado precisó sus dichos: “Si se dice algo bien, mal o más o menos, se les critica tres meces menos a los hombres. En este país hay una valoración, no sólo hacia la Presidenta sino hacia cualquier mujer que ejerza un cargo público, sustentado por hombres y mujeres educados en cultura machista. Esa concepción de que los liderazgos son buenos porque son fuertes y hablan golpeado, es una concepción tremendamente machista. Tenemos que abrirnos a una nueva concepción de liderazgo, que tiene que ver con la posibilidad de conducir procesos que nos permitan llegar a objetivos”.
SECCIÓN: País
AUTOR: Patricia Schüller G.
FUENTE: La Nación