El expresidente francés Nicolas Sarkozy será juzgado por corrupción por haber intentado influir en la decisión de un juez, dictaminó este miércoles la justicia tras agotarse los últimos recursos.
Según indicaron a la AFP fuentes cercanas al caso, el tribunal de casación rechazó el martes los últimos resquicios esgrimidos por el exmandatario, de su abogado Thierry Herzog y el alto magistrado Gilbert Azibert, por lo que los tres serán juzgados por “corrupción” y “tráfico de influencias”.
Se trata de la primera vez desde que se fundó la V República francesa, en 1958, que un exgobernante será enjuiciado por esos delitos.
Sarkozy se retiró de la política en 2016 y los cargos en su contra se refieren a que en 2014, por intermedio de su abogado, habría intentado obtener información del entonces alto magistrado Azibert, en el marco del llamado caso Bettencourt, a cambio de nombrarle a un puesto prestigioso en Mónaco.
Sarkozy fue absuelto en 2013 en esa misma causa, que investigaba las presuntas donaciones de la rica heredera del grupo L’ Oréal, Liliane Bettencourt, a la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el entonces partido del expresidente.
Según indicaron a la AFP fuentes cercanas al caso, el tribunal de casación rechazó el martes los últimos resquicios esgrimidos por el exmandatario, de su abogado Thierry Herzog y el alto magistrado Gilbert Azibert, por lo que los tres serán juzgados por “corrupción” y “tráfico de influencias”.
Se trata de la primera vez desde que se fundó la V República francesa, en 1958, que un exgobernante será enjuiciado por esos delitos.
Sarkozy se retiró de la política en 2016 y los cargos en su contra se refieren a que en 2014, por intermedio de su abogado, habría intentado obtener información del entonces alto magistrado Azibert, en el marco del llamado caso Bettencourt, a cambio de nombrarle a un puesto prestigioso en Mónaco.
Sarkozy fue absuelto en 2013 en esa misma causa, que investigaba las presuntas donaciones de la rica heredera del grupo L’ Oréal, Liliane Bettencourt, a la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el entonces partido del expresidente.