La instalación de la exposición “Candelaria, imaginarios de la muerte al color” en el hall de la Municipalidad de Copiapó generó una controversia que ha ido en aumento en los últimos días. El conflicto enfrenta distintas visiones sobre arte, religión y uso de espacios públicos, instalando un debate en la comunidad local.
La muestra corresponde al artista vallenarino Francisco López Urquieta, quien propone una reinterpretación contemporánea de la Virgen de la Candelaria. Esta representación de la patrona de Atacama ha provocado reacciones divididas, tanto en el ámbito cultural como religioso, según el Diario Atacama.
Desde el sector cultural, la obra ha sido defendida como una instancia de reflexión y diálogo. Sin embargo, desde el mundo católico y algunos vecinos han surgido críticas, calificando la exposición como una falta de respeto hacia la figura religiosa.
En paralelo, la controversia abrió un debate más amplio sobre los límites de la libertad artística. También se cuestiona el rol de las instituciones públicas en la difusión de este tipo de contenidos, especialmente en espacios municipales.
Uno de los cuestionamientos más directos fue planteado por José Miguel Fredes, quien expresó su rechazo a la exposición. El crítico señaló que, como miembro activo de la Iglesia, considera inapropiada la representación, al percibirla como sexualizada y con una estética oscura.