“Con esta norma, el gobierno de Trump está allanando la vía para que ICE (Servicio de Inmigración de Estados Unidos) encarcele a niños inocentes por periodos de tiempo indefinidos”, dijo en un comunicado la fiscal general de Masachusets, Maura Healey, que junto con su par de California lideran la iniciativa.
La nueva política anunciada hace una semana por el gobierno busca revocar el llamado Acuerdo de Flores, que data de 1997 y que estable el tiempo de permanencia acotado que un niño puede permanecer bajo custodia de las autoridades migratorias en ese país.
La Casa Blanca argumentó que el Acuerdo de Flores está “desfasado” y que “no tiene en cuenta el cambio masivo de la inmigración ilegal” que representan actualmente familias y menores que provienen de América Central.
El fiscal general de California, Xavier Becerra, dijo que el grupo de estados busca “proteger a niños del daño irreparable causado por una detención ilegal e innecesaria”.
En el requerimiento legal también participan los estados de Conecticut, Delaware, Illinois, Maine, Maryland, Michigan, Minesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregon, Pensilvania, Rhode Island, Vermont, Virginia, Washington y el Distrito de Columbia.
La propuesta del gobierno de Trump fue criticada por organizaciones para la defensa de los derechos humanos, que también prometieron oponerse en tribunales.
El gobernante conservador, que ha hecho de la lucha contra la inmigración irregular uno de los bastiones de su gestión y un mensaje central de su campaña, lanzó en 2018 una política de “tolerancia cero” que propició la separación de más de 2.300 niños de sus padres migrantes y que suspendió luego ante una ola de indignación.
El mes pasado la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se declaró “profundamente impactada” por las condiciones de detención de los migrantes en Estados Unidos.