La detención de una exsargento de Carabineros, en el marco del caso Brinks en Rancagua, reveló un antecedente adicional. Y es que según informó el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, la imputada “está vinculada con otra causa previa”.
El secretario de Estado explicó que la captura “no solo da cuenta del delito que está vinculado en el caso Brinks en el año 2024, sino que también de uno previo, en el cual existen antecedentes de la participación de ella”.
Consultado sobre por qué la funcionaria no fue dada de baja antes, Cordero sostuvo que “investigaciones de este tipo, por instrucciones del Ministerio Público para el éxito de la investigación, esos funcionarios deben mantener su normal funcionamiento para obtener resultados”.
El ministro enfatizó que “dentro de las filas institucionales de cualquier organización existen personas reñidas por la ley que cometen ilícitos, aprovechando la posición, no solo es reprobable, sino que además atentan contra la doctrina institucional, como ha ocurrido en este caso”.
Finalmente, el general de Carabineros, Rodrigo Espinoza, condenó lo sucedido y expresó su respaldo “a quienes están cumpliendo sus funciones adecuadamente, correctamente, en el marco de la doctrina institucional y de lo que la comunidad y la sociedad nos demanda”.