Santiago ofrece múltiples atractivos turísticos, desde panoramas familiares y patrimoniales hasta entornos naturales de gran valor.
Pero para quienes buscan qué hacer en Santiago y quieren ir un paso más allá, el turismo aventura aparece como una alternativa cargada de adrenalina: rafting en ríos cordilleranos, bike parks, trekking de alta montaña y paracaidismo.
Desde La Nación te recomendamos algunas de las mejores actividades de turismo aventura para disfrutar en la Región Metropolitana.
Trekking al volcán San José
Uno de los trekking más intensos, ubicado a unas 2 horas y 30 minutos de Santiago, el volcán San José es uno de los trekking de alta montaña más exigentes de la Región Metropolitana.
Con una altitud de 5.856 metros, este imponente macizo, situado en la frontera entre Chile y Argentina, desafía tanto por su extensión como por las condiciones climáticas y la altura.
La ruta comienza en el sector de Cabrerío, en el Cajón del Maipo, y contempla un recorrido aproximado de 31.6 km ida y vuelta, generalmente distribuido en cuatro a seis días. La travesía exige buena preparación física y experiencia en montaña, ya que la puna de altura y los cambios bruscos de clima son factores determinantes durante el ascenso.
Por sus características, es una ruta recomendada solo para montañistas preparados y siempre ideal de realizar junto a guías o expediciones organizadas.
Rafting en el río Maipo
El Cajón del Maipo concentra algunas de las mejores experiencias de aventura al aire libre de la Región Metropolitana, y el rafting en el río Maipo es uno de sus imperdibles para quienes buscan qué hacer en Santiago. Este curso de agua, rodeado de un valle boscoso y paisajes cordilleranos, ofrece tramos ideales tanto para quienes se inician como para deportistas más experimentados.
A lo largo del río existe una amplia oferta de escuelas y agencias especializadas, lo que permite realizar la actividad de forma segura y guiada. La dificultad suele oscilar entre clase III y IV, variando según la época del año y el caudal del río.
Por lo mismo, siempre se recomienda optar por operadores certificados y seguir las indicaciones de guías profesionales. No es una actividad aconsejable para embarazadas ni para personas con problemas de espalda o cardíacos.
Durante la temporada de primavera y verano, los caudales del río se intensifican debido al deshielo cordillerano, lo que eleva la fuerza del recorrido.
Mountain Bike en Lo Barnechea
Un panorama ideal tanto para salidas familiares como para ciclistas con más experiencia es el Parque RFK El Durazno, ubicado en Camino La Cumbre 4491, en la comuna de Lo Barnechea es un clásico para quienes buscan qué hacer en Santiago al aire libre.
El Durazno con 19 recorridos es uno de los lugares donde muchas personas tienen su primer acercamiento con el mountain bike.Cuenta con decenas de kilómetros de senderos bien señalizados, además de instalaciones pensadas para recibir a visitantes de todas las edades y niveles.
El parque ofrece rutas de MTB, cross country y trail, organizadas según su dificultad, con 4 pistas para nivel principiante, 6 de nivel intermedio, 3 avanzadas y 6 de nivel experto, lo que permite que ciclistas de distintos niveles disfruten del recorrido a su propio ritmo.
Abre de lunes a domingo, entre 07:00 y 21:00 horas, con último ingreso permitido a las 20:00 horas. El acceso es pagado y el valor varía según la edad del visitante y el tipo de bicicleta que utilice.
Paracaidismo en Melipilla
A poco más de una hora de Santiago, en el sector de Chiñigüe, comuna de Melipilla, el paracaidismo se vive como una experiencia límite que combina adrenalina, paisaje y superación personal.
El centro de Skydive Andes cuenta con infraestructura pensada para una jornada completa: áreas de descanso, terrazas y servicios que acompañan la experiencia antes y después del salto.
La opción más popular es el salto tándem, ideal para principiantes, donde el participante salta unido a un instructor certificado, con la posibilidad de sumar registro en video y fotografías profesionales.
Saltar desde más de 13.000 pies de altura, experimentar cerca de 60 segundos de caída libre y alcanzar velocidades superiores a los 200 km/h convierten esta actividad en uno de los panoramas de turismo aventura más intensos de la Región Metropolitana.