La importancia de comenzar a tiempo y ofrecer experiencias de calidad durante los primeros años fueron algunos de los principales temas del seminario “Calidad en educación parvularia: Donde todo comienza”.
El encuentro fue organizado por Fundación Educacional Oportunidad y reunió a autoridades, especialistas y representantes de la sociedad civil y de comunidades educativas para conversar sobre el vínculo entre neurodesarrollo y dicho nivel educativo.
Ministra Arzola plantea la necesidad de poner atención en lo que ocurre en la sala de clases
Durante la actividad, la ministra de Educación, María Paz Arzola, planteó la necesidad de poner atención en lo que ocurre en las salas de clases. Y recuperar los aprendizajes fundamentales. “La clave está en partir temprano en la educación parvularia, poniendo el foco en los niños y en esos años que son tan importantes para su desarrollo”, señaló.
Ena von Baer, presidenta de Fundación Educacional Oportunidad, destacó que “tenemos un gran desafío. Llevamos años viendo que los resultados de aprendizaje se encuentran estancados y que no hemos sido capaces de mejorarlos. Por eso, queremos enfocarnos en lo que sucede en las aulas y recuperar oportunamente los aprendizajes fundamentales. Y para lograrlo, es prioritario comenzar desde los primeros años, fortaleciendo la educación parvularia”.
Especialista brasileña explicó que el neurodesarrollo es un proceso continuo
La exposición principal del evento estuvo a cargo de Anna Lucía Campos (Brasil) especialista en neurociencia educacional y pionera en esta área en América Latina. Explicó que el neurodesarrollo es un proceso continuo y multidimensional, en el que la biología se relaciona con las experiencias y el contexto.
Por eso, señaló, “es importante comprender a cada niña y niño de manera integral. No podemos considerar que la dimensión cognitiva es más importante que las demás, porque está estrechamente relacionada con lo emocional, social, sensorial, físico y moral. Actualmente, los mejores programas de primera infancia, basados en evidencia científica, consideran a las niñas y niños en todas sus dimensiones”,”.
Asimismo, invitó a educadoras y educadores de la educación parvularia a reconocer la trascendencia de su labor. “Quiero que piensen en lo importantes que son, no solamente para el sistema educativo y la sociedad, sino también para el desarrollo humano de cada niña y niño, que espera de ustedes las oportunidades para florecer”, concluyó.