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“Si morimos, morimos juntos”: esposa de pasajero succionado por ventanilla de avión relata dramático momento

“La mitad de su cuerpo estaba fuera del avión”, contó Svetlana Grkovic al medio serbio Nova. Según su relato, Karovic quedó “afuera hasta el pecho” durante unos dos minutos, mientras ella y otros pasajeros intentaban mantenerlo dentro de la aeronave.

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“Si morimos, morimos juntos”. Esa fue la frase que, según relató Svetlana Grkovic, pasó por su cabeza mientras sujetaba las piernas de su esposo, Ljubisa Karovic, cuyo cuerpo quedó parcialmente fuera de un avión de Ryanair durante un vuelo entre Grecia y Alemania la semana pasada.

La mujer recordó los momentos de terror que vivió a bordo del avión, luego de que una ventanilla cercana a su marido se desprendiera en pleno vuelo y provocara la despresurización de la cabina.

“La mitad de su cuerpo estaba fuera del avión”, contó Grkovic al medio serbio Nova. Según su relato, Karovic quedó “afuera hasta el pecho” durante unos dos minutos, mientras ella y otros pasajeros intentaban mantenerlo dentro de la aeronave.

Con la ayuda de otros dos pasajeros, la mujer consiguió volver a introducir a su esposo en la cabina. “Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas”, relató.

El dramático episodio ocurrió el viernes pasado, unos diez minutos después del despegue del avión operado por Malta Air, filial de Ryanair, que cubría la ruta entre Tesalónica, en Grecia, y Memmingen, en Alemania.

Los datos de seguimiento del vuelo muestran que la aeronave descendió bruscamente unos 2.700 metros tras el incidente. Grkovic explicó a la radiotelevisión pública griega ERT que logró ingresar nuevamente a su esposo con la ayuda de otros dos pasajeros.

Pánico en el aire

“La chica que estaba sentada a su lado lo agarraba de la mano. Entre los tres lo volvimos a meter”, relató la mujer.

Karovic perdió el conocimiento en tres oportunidades durante el vuelo, según contó Grkovic. “Cayeron las máscaras de oxígeno y se desató el caos”, explicó.

Los pasajeros abandonaron sus asientos para alejarse de la zona donde se produjo la rotura. Incluso intentaron cubrir la abertura con una maleta, pero el equipaje fue succionado hacia el exterior, relató la mujer.

Ljubisa Karovic, de 61 años, continúa internado en Grecia con heridas graves. “Lo importante para mí es que está vivo”, dijo Grkovic a ERT.

“Tiene una mano especialmente dañada y también sufrió quemaduras. No puede comunicarse y no recuerda lo que pasó”, detalló la mujer.

Grkovic aseguró que el episodio dejó consecuencias psicológicas tanto en ella como en su esposo. “Cada vez que oye hablar de aviones empieza a temblar”, contó.

“Yo también estoy en muy mal estado psicológico. Temí por nuestras vidas. Tenía miedo de que el avión se estrellara”, agregó.

La mujer también agradeció a los pasajeros que ayudaron durante la emergencia y dijo que espera encontrar a uno de ellos. “Ese hombre nos ayudó muchísimo, tanto a Ljubisa como a mí. Creo que era albanés. Muchísimas gracias. No recuerdo su nombre, ni siquiera sé si me lo dijo”, afirmó.

El cinturón de seguridad que llevaba puesto Karovic permitió que los pasajeros pudieran sujetarlo durante el incidente, mientras su cabeza y sus hombros quedaban expuestos fuera del avión.

Investigación abierta

Otros pasajeros también describieron escenas de pánico al interior de la aeronave. Una mujer identificada como Sofia contó a Radio Tesalónica que la despresurización fue “extrema”.

“Pensamos que el avión se iba a estrellar. Sentíamos que no podíamos respirar”, relató. Según explicó, Karovic estaba sangrando y perdió el conocimiento varias veces, probablemente debido a la falta de oxígeno y el impacto del shock.

Otra pasajera, Christina, recordó los momentos posteriores a la rotura de la ventanilla. “Nos dimos cuenta de inmediato de que había ocurrido una despresurización. Hubo gritos. Por un momento pensé que alguien había abierto accidentalmente la puerta de emergencia”, contó a Radio Tesalónica.

Las imágenes del incidente muestran que las máscaras de oxígeno cayeron desde el techo del avión tras la pérdida de presión, mientras los pasajeros intentaban comprender lo que ocurría.

Ryanair informó que el vuelo “regresó a Tesalónica poco después del despegue, cuando una ventana para pasajeros se desprendió durante el vuelo”. La compañía agregó que “la aeronave aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal”.

La aerolínea dispuso un avión de reemplazo y el resto de los pasajeros pudo completar ese mismo día el trayecto hacia Alemania.

El incidente está siendo investigado por la Autoridad Helénica de Investigación de la Seguridad Aérea y Ferroviaria, según informó Fraport Greece, operador del aeropuerto de Tesalónica.

Un asesor técnico contratado por la familia de Karovic planteó que el hecho podría haber comenzado con una falla en el motor derecho del avión. Según esta hipótesis, fragmentos habrían impactado la ventanilla y provocado la rápida pérdida de presión en la cabina.

Dicha teoría aún no ha sido confirmada por los investigadores. La aeronave era un Boeing 737-800 de aproximadamente 18 años de antigüedad.

Debido a que el avión fue fabricado en Estados Unidos y el incidente ocurrió en el espacio aéreo de Macedonia del Norte, participan distintas autoridades internacionales en la investigación. Entre ellas se encuentran Boeing, la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA) y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA).

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