“Vine a dormir aquí porque mi vida corría peligro”, aseguró Blanco después de que la oficialista Asamblea Constituyente, a petición del TSJ, lo despojase de su fuero el martes. El refugiado legislador, quien descartó pedir asilo a Argentina, es el segundo miembro de la Asamblea Nacional que se resguarda en una residencia foránea tras las acusaciones de delitos como traición a la patria y rebelión civil. El miércoles, la diputada Mariela Magallanes se refugió en la residencia del embajador de Italia en Caracas, informó el país europeo.
Guaidó, reconocido como mandatario interino de Venezuela por medio centenar de países, fue despojado de su inmunidad el 2 de abril por “usurpar” las funciones de Maduro, tras proclamarse presidente encargado en enero, una vez que el Legislativo declaró ilegítima la reelección del líder socialista.
El Parlamento, único órgano de Venezuela en poder de la oposición y electo por votación popular, está maniatado por la justicia tras ser declarado en desacato por el TSJ en 2016, y fue sustituido en la práctica por la Asamblea Constituyente.