La Fiscalía de EEUU presentó este jueves una nueva acusación contra el expresidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, por conspiración para cometer torturas.
Esta nueva imputación se suma a los cargos que ya enfrentaban, por conspiración para importar cocaína a EEUU, además de posesión y conspiración para poseer armas destructoras.
Según consignó Radio Cooperativa, la Fiscalía los acusa de realizar una estrategia de “represión y torturas” para mantenerse en el poder.
A su vez, se describen presuntas torturas contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
En la acusación, se detallan prácticas como presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares, entre otras.
Asimismo, se establece que “los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses” aumentaban mientras se endurecía el discurso de Washington contra Caracas.
En tanto, la Fiscalía también extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo, algo que, hasta ahora, solo pesaba contra Maduro.
“(Los acusados) se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos (que castiga el narcoterrorismo)”, indica el escrito de la Fiscalía.
Cabe destacar que, en paralelo, el juez Alvin Hellerstein rechazó este jueves la petición de Cilia Flores para quedar en libertad bajo fianza y esperar en arresto domiciliario el juicio que enfrenta en EEUU. Por lo tanto, seguirá recluida en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn.